21 abril 2008

Video mensaje del Papa al pueblo ruso en el día de su 81 cumpleaños

Emitido en un documental de un canal de televisión estatal


CIUDAD DEL VATICANO/MOSCÚ, miércoles, 16 abril 2008.- Publicamos el video mensaje que ha enviado Benedicto XVI al pueblo ruso emitido este miércoles, día de su cumpleaños.

El mensaje fue emitido por el canal de televisión estatal «Vesti» en un documental que ha presentado momentos importantes de la vida y obra de Joseph Ratzinger/Papa Benedicto XVI, cuya biografía es aún muy poco conocida entre los rusos.


* * *

Estimados ciudadanos de la Federación Rusa:

Agradezco la invitación y la oportunidad de saludaros cordialmente, y aprovecho con gusto la ocasión para manifestar la estima, el afecto y el respeto que, desde siempre, el sucesor de San Pedro y la Iglesia católica han abrigado hacia vuestros pueblos y la Iglesia ortodoxa rusa. Rusia es, ciertamente, un gran país: lo es por su extensión territorial, su larga historia, su sublime espiritualidad y sus múltiples expresiones artísticas.



En el siglo pasado, el horizonte de vuestro noble país, como el de otras regiones del continente europeo, se cubrió de sombras de sufrimiento y violencia. Pero éstas fueron neutralizadas y vencidas por la espléndida luz de tantísimos mártires ortodoxos, católicos y otros, muertos bajo la opresión de una persecución feroz.

El amor a Cristo hasta el martirio, compartido por todos ellos, nos recuerda la urgencia de recomponer la unidad de los cristianos, un deber con el cual la Iglesia Católica se siente irrevocablemente comprometida. En esta dirección se están moviendo las Iglesias católica y ortodoxa rusa. Recuerdo bien que en el Concilio Vaticano II estaba presente una delegación del Patriarcado de Moscú y también he seguido los posteriores contactos con la Ortodoxia rusa.

En los últimos años se han intensificado los contactos, sobre todo, entre creyentes, sacerdotes y obispos. Y qué decir del diálogo interreligioso e intercultural, que es otro de los empeños prioritarios de la Iglesia Católica y, me atrevo a decir, de la Iglesia Ruso-Ortodoxa. Conscientes del don espiritual del que son depositarios, y conservando firmemente la propia identidad, los cristianos están llamados a encontrarse con los seguidores de las demás religiones, para entablar con ellos un diálogo provechoso en la verdad y en la caridad. Por ello, pido y deseo que la milenaria experiencia eclesial rusa siga enriqueciendo el panorama cristiano en un espíritu de sincero servicio al Evangelio y al hombre de hoy. Y ahora, un saludo en ruso:

[En ruso:]

Me llena de alegría poder dirigirme en ruso al pueblo y al Gobierno de esta gran tierra rusa, que me es tan cara. Saludo cordialmente a nuestros queridos hermanos ortodoxos y, ante todo, a Su Santidad el Patriarca de Moscú y de todas las Rusias, así como a los obispos católicos y sus comunidades. A todos deseo paz, bienestar y amor recíproco, e invoco la bendición de Dios sobre todos vosotros.

06 marzo 2008

María nos enseña a amar

Encuentro de la Juventud en Oziornoe (Kazajstán)

Del 10 al 15 de agosto de 2007 tuvo lugar en el pueblo de Oziornoe el 9º Encuentro de la Juventud católica kazaja. En este pueblecito de apenas 700 habitantes se erige el santuario nacional de Santa María, Reina de la Paz, patrona de Kazajstán, y por este motivo se acude a este lugar una vez al año.


En esta carpa se instaló el altar

En esta ocasión fue algo especial: se trataba del primer encuentro para todos los países de Asia Central. A la juventud de Kazajstán, se unieron jóvenes de Uzbekistán, Kirgistán, Tadjikistán y Turkmenistán, junto con una pequeña delegación de Polonia. En total, unos 450 participantes.

Haciendo eco a los últimos párrafos de la encíclica “Dios es Amor” de Benedicto XVI, el lema del Encuentro fue “María nos enseña a amar”. Hubo celebración diaria de la Eucaristía, catequesis, momentos de oración, procesiones, juegos, pequeño festival… todo ello en un clima humano y sobrenatural lleno de esa inconfundible alegría que da la presencia y protección cercana de la Virgen.

Al Encuentro, además de los obispos de Asia Central y el nuncio de Su Santidad en Kazajstán, vino desde Roma el arzobispo (y actual cardenal) Stanislav Rylko. En su homilía recordó que:


“La plenitud y madurez de la vida humana se mide por el amor. María, supo abrirse como ninguna otra persona al Amor de Dios y responder a él cada instante de su vida. Al Amor hay que responder con amor. (…) El gran misterio de la Asunción de María a los cielos lo expresa un poeta diciendo que “no fue la muerte, sino el amor, el que te arrebató totalmente” (…) ¡No apaguéis en vosotros los grandes deseos de vuestro corazón hacia un amor hermoso y limpio! ¡No apaguéis en vosotros el deseo de seguir enteramente a Cristo!”.




Especial relieve tuvo también la conferencia de la fundadora de la Comunidad de las Beatitudes, Josetta Cruassan. Sus palabras elevaban la mirada a María para comprender el papel del hombre y la mujer en los planes del Creador. “Hombre y mujer -recordaba- fueron creados para una relación de amor a imagen de la Trinidad. Su gran diferencia origina una gran atracción mutua en una común y armónica dependencia.

Se podría decir que, si al hombre le pertenece la primacía en el designio de la Creación, a la mujer le pertenece en el de la Redención (…). La misión fundamental del hombre se asemeja a la del sacerdote: en él reside la responsabilidad de la presencia de Dios en la casa; la vocación de la mujer es ser recipiente del amor de Dios y sagrario de su Palabra, como María”.

Destacamos unos hermosos testimonios de algunos de los jóvenes participantes:

Natalia (16 años): “Yo puedo decir que la Iglesia crece por todo el Asia Central; e incluso a pesar de las presiones por parte de los familiares, amigos e incluso la incomprensión por parte de algunas autoridades. La juventud es muy activa y alegre, y esto es muy importante para los auténticos cristianos”.

Ksenia (19 años): “María me ha dado muchos regalos estos días, pero sobre todo estoy agradecida a la Virgen porque me ha ayudado a comprender mi vocación, mi misión primordial: ser mujer, y dar al mundo esta feminidad. Yo siempre estaba contenta de ser chica, pero me resistía a aceptar el que los chicos fueran mejores en algunos aspectos de la vida. Quería demostrar que las chicas no se diferencian de los chicos, que son tan fuertes como ellos. Poco a poco me fui dando cuenta de que por mucho que lo intentara, nunca llegaría a ser como los chicos; pero sólo hace poco descubrí que esto es fabuloso, pues no supone un “defecto” en la naturaleza de la mujer, sino un designio de Dios para mí.


Algunos de nuestros seminaristas portando una imagen de la Virgen

Veo que el cristianismo es la única religión que valora el principio femenino. ¡Qué bueno es tener a María, en la que se cumple toda la plenitud de la feminidad: hermana, virgen, novia y madre! Ella ayudaba a Jesús siempre, y en todo, como mujer. Llevando a cabo su misión en silencio y con humildad, se hizo “co-redentora” y el Señor coronó su cabeza con la corona de cielo y tierra.

Ahora veo que ser mujer es ser un aliento de vida en este mundo, ser su ternura y delicadeza”.

Serguei (19 años): “Durante el Vía Crucis pude comprender y sentir el dolor que sufrió Dios por nosotros, por mí, cómo nos amaba y nos ama. Lloré, y entonces mi corazón comprendió el porqué de mi vida, y por quién murió Cristo… y sentí paz. El Señor hace maravillas en nuestros corazones. ¡La Iglesia está viva, y nosotros viviremos mientras estemos juntos a nuestra Cabeza (Cristo)!”.

Sí, el Amor de Dios se abre paso entre los jóvenes corazones del Asia Central, y ellos acuden a María para aprender el arte de amar. ¿Acaso tenemos mejor maestra?


El Papa recibe al presidente de Kazakhstan Nursultan Nazarba.

Benedicto XVI se ha reunido con el presidente de Kazakhstan, Nursultan Nazarbayev en el Vaticano.

Durante el encuentro hablaron sobre el diálogo interreligioso, la promoción de la paz y la crisis económica.

Ambos líderes también comentaron el papel de Kazakhstan en el 2010 cuando asumirá la presidencia de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa.

Ambos destacaron la relación pacifica que existe entre las diferentes religiones en este país.

Tras el encuentro, el presidente Nursultan regaló al Papa una réplica del Palacio de la Paz y la Reconciliación, una pirámide moderna construida en Astana, la capital de Kazakhstan. El Papa le regaló las medallas de su pontificado.

Kazakhstan cuenta con unas 15 millones de habitantes de los cuales 250,000 son católicos. Juan Pablo II fue el primer Papa que visitó el país en 2001.

28 febrero 2008

Patriarcado de Moscú podría reconsiderar críticas a supuesto "proselitismo" católico


MOSCU, 27 Feb. 08.-El Patriarcado ortodoxo de Moscú, que ha rechazado toda actividad caritativa y evangelizadora de la Iglesia católica como "proselitismo desleal", estaría dispuesto a dialogar sobre su visión de "control territorial" sobre Rusia.

Según informa la agencia rusa Interfax, el Obispo Ortodoxo Alfeyev Hilarion, representante de la iglesia Ortodoxa rusa ante las instituciones europeas y residente en Viena (Austria), el concepto de "territorio canónico" podría ser puesto en discusión con el Vaticano.



La iglesia Ortodoxa rusa reclama que todas las naciones que configuraron la antigua Unión Soviética forman parte de su "territorio canónico", y que por tanto cualquier acción evangelizadora de la Iglesia católica en esas tierras es un acto de "invasión" y de "proselitismo". Esta creencia ortodoxa es el principal obstáculo en el diálogo de la Iglesia con el patriarcado ortodoxo ruso, y fue la razón que adujo el Patriarca Alexis II de Moscú para bloquear el deseo del Papa Juan Pablo II de visitar Rusia.

Las tensiones se incrementaron aún más cuando la Santa Sede decidió crear cuatro diócesis en territorio ruso el 2002.

En sus declaraciones a Interfax, el Obispo Hilarion, uno de los más autorizados portavoces de la iglesia Ortodoxa, señaló que el estatus de las diócesis en "tierras ortodoxas", así como el de las diócesis ortodoxas en territorios de mayoría católica requiere "discusiones serias y elaboradas" en el marco del diálogo católico-ortodoxo.

Hilarión reconoció que "Muchas personas de occidente piensan que el concepto de 'territorio canónico' ha perdido completamente su sentido en la realidad actual, porque los creyentes ortodoxos coexisten junto a los católicos, protestantes y representantes de otras denominaciones".

Esta es la primera vez que un líder ortodoxo de alto nivel abre la puerta a la posibilidad de revisar el concepto de "territorio canónico".



La nota de Interfax menciona que el Cardenal Walter Kasper, Presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, "llamó a la iglesia Ortodoxa rusa a mostrar la misma apertura que los católicos están mostrando en relación a las parroquias ortodoxas en Europa occidental y los Estados Unidos".



Explicación del Catecismo de la Iglesia Católica: nn. 50 al 73, por el Prof. Antonio Lizcano (30:56)
Otras clases, búsquelas directamente en GOOGLE VIDEO. Está todo el Catecismo explicado por este Profesor.

01 febrero 2008

El Papa registra el renacimiento de la Iglesia greco-católica de Ucrania

Primera visita «ad limina» de estos obispos desde 1937


CIUDAD DEL VATICANO, viernes, 1 febrero 2008.- Compromiso ecuménico, formación de los sacerdotes y de los laicos, colaboración con la Iglesia latina respetando las diferencias. Son las consignas que dejó Benedicto XVI este viernes al recibir en audiencia a los obispos greco-católicos de Ucrania.



Es la primera vez desde 1937 que estos prelados de rito oriental han podido venir a Roma, pues la persecución y luego el resurgimiento había dificultado la organización de esta visita que los obispos del mundo hacen al Papa y a sus colaboradores de la Curia Romana.

«Ahora, cuando vuestras Iglesias respectivas han vuelto a encontrar la libertad plena, estáis aquí como representantes de comunidades renacidas y vibrantes de fe que nunca han dejado de sentirse en plena comunión con el Sucesor de Pedro», afirmó.



Tras la reorganización, en estos momentos esta Iglesia cuenta en Ucrania con 3240 comunidades parroquiales, 78 monasterios, 755 escuelas dominicales, 12 instituciones educativas, 2721 iglesias (y se están construyendo otras 306), 16 obispos, 1976 sacerdotes, 590 monjes, 729 monjas y 1298 seminaristas.

«Sed bienvenidos a esta casa donde siempre se ha elevado una oración intensa e incesante por la amada Iglesia Greco-Católica en Ucrania», aseguró el Papa.



Tras haber analizado los informes de los obispos sobre la situación de sus exarcados y eparquías, el Santo Padre señaló que había notado su interés por «promover, consolidar y verificar constantemente la unidad y la colaboración en las comunidades y hacer frente juntos a los retos que, como pastores, están en el centro de vuestras preocupaciones e intereses pastorales».

El Papa recordó a los obispos que en su tarea pastoral y misionera «los sacerdotes constituyen una ayuda indispensable» y por ello les alentó animar a los presbíteros a no seguir «las novedades del mundo, sino a ofrecer a la sociedad esas respuestas que sólo Cristo puede dar al anhelo de justicia y de paz del corazón humano».



El Santo Padre promovió asimismo la colaboración con los obispos católicos de rito latino, «respetando cada uno sus propias tradiciones», porque «es innegable que esa colaboración entre ambos ritos fomentaría la sintonía de los corazones entre los que sirven a una única Iglesia».

«Estoy convencido -confesó el Papa- de que con esa actitud interior se podrán sanar con más facilidad los eventuales malentendidos, convencidos de que ambos ritos pertenecen a la única Comunidad Católica y tienen una ciudadanía igual y plena en el único pueblo ucraniano».

En este sentido, el pontífice recomendó a los obispos que se encontrasen «regularmente, por ejemplo una vez al año, con los obispos latinos».

Por cuanto concierne al ecumenismo, el Papa reconoció que en este campo «sigue habiendo obstáculos concretos y objetivos. Sin embargo, no hay que desanimarse frente a las dificultades, sino proseguir el camino emprendido con la oración y la caridad paciente. Por otra parte, en Ucrania, desde hace siglos, ortodoxos y católicos intentan entablar un diálogo cotidiano, humilde y sereno que abarca tantos aspectos de la vida».



El obispo de Roma promovió ante todo «el ecumenismo del amor»¸ que «acompañado con gestos coherentes crea confianza, hace abrir los corazones y los ojos. El diálogo de la caridad, por su naturaleza, promueve e ilumina el diálogo de la verdad».


The Ukrainian Greek Catholic Church has over 5.5 million faithful

In the Lviv region operates 1424 greek catholic organizations, in Ivano-Frankivsk region - 647, Ternopil - 732, Zakarpattia - 289. Greek catholic organizations operates in another regions of Ukraine, at south, east and in Kiev. The head of the UGCC is Major Archbishop, Bishop of Kamianets-Podilskyi, Metropolitan of Lviv and Galicia - Cardinal Lubomyr Husar. Bishop Glib Lonchina - the Major Archbishop's apocrisiarius (official representative), lives in Rome.



From 1989 to 1992 following its emergence from the underground, the Greek Catholic Church in Ukraine consisted of three eparchies - Ivano-Frankivsk, Lviv and Mukachiv. At the Synod of Bishops which was held in Lviv from 1 to 31 May 1992, a new territorial system was devised according to which the number of eparchies increased by four: Sambir-Drohobych, Ternopil, Zboriv and Kolomiya-Chernivtsi. The Kyiv-Vyshorod exarchate, which occupies the territory beyond Bukovyna, Halychyna and Transcarpathia received a separate status. Recently, in accordance with the decision reached by the Synod of Bishops held in Buchach in August 2000, two new eparchies were created - Sokal and Stryi. Furthermore, the eparchies of Zboriv and Ternopil were reorganized into the Buchach-Chortkiv and Ternopil-Zboriv eparchies respectively. As of November 2000, all of Ukraine falls under the jurisdiction of the Synod of Bishops and the Major Archbishop.



From 1989 to 2001 were held eleven Episcopal Synods. There were also 2 sessions of the Patriarchal Sobor - Council: the first was dedicated to the question of the new evangelization (1996 year) and the second to the role of the laity in the life of the modern Church (1998 year). A third session is planned for 2003 year: Jesus Christ, Source of the Rebirth of the Ukrainian People. This will discuss Ukrainian social problems, in particular divorce, abortion, alcoholism and corruption.

31 diciembre 2007

Ordenado diácono el primer kazajo

Ruslán, un joven de 24 años, recibió la ordenación diaconal en Karaganda el 5 de agosto de 2007. Es el primer kazajo que recibe las órdenes sagradas. Su padre se hizo católico el año pasado y su madre es ortodoxa. Recogemos su pequeño testimonio.




Antes de pensar en el sacerdocio, ¿quién querías ser?


Desde el inicio de mi vida cristiana yo quería ser santo. La verdad es que ahora, después de los años del seminario, de muchos problemas y dificultades, después de los estudios, de la oración y meditación, me doy cuenta de que entonces no comprendía bien en qué consistía la santidad. De hecho, yo pensaba ser “santurrón”. Ahora deseo ser santo a través de sencillas cualidades humanas como la bondad, la audacia, lo fortaleza. Las virtudes… y pido a Dios que me haga tal como Él quiere que sea.


¿Cuándo pensaste por primera vez en ser sacerdote?

Se podría contar mucho… Todo empezó cuando tenía 12 ó 13 años. Yo era un chico como todos mis amigos, y empezamos a ir a la iglesia, sobre todo para conocer a las chicas. Después empecé poco a poco a visitar el templo y entré en contacto con el grupo de jóvenes de la parroquia, participando en sus encuentros y catequesis.

En cierta ocasión, un joven con inquietud vocacional planteó esta pregunta: “¿Tú no querrías ser sacerdote?” Hasta ese momento yo no pensaba en esta posibilidad, pero fue el inicio. Llegué a casa y le pregunté a mi madre: “Qué dirías si yo llegara a ser sacerdote? Ella, de fe ortodoxa, lo tomó con mucha paz.

Desde entonces fui hablando con una religiosa de la parroquia, que siempre me ha ayudado con sus consejos y oraciones. Ella me presentó al rector del Seminario. Fui visitando de vez en cuando el Seminario, y noté que cada vez me atraía más la idea de ser sacerdote, hasta que, por fin, me decidí.

¿Hubo momentos de dudas? ¿Pensaste alguna vez en dejar el seminario?

Sí. Tuve dos momentos de crisis. Pero ahora veo que me hicieron mucho bien, me ayudaron a aprender algo más, y a mirar las cosas con más madurez, con más prudencia.
En las parroquias vemos mucha gente joven ante la cual se alza la pregunta por la elección en el camino para su vida.

¿Qué les podrías recomendar?

Es difícil responder, pero te diré lo que me dicta el corazón… Tal vez no una respuesta, sino mi sencillo testimonio. En mi vida también he dudado mucho, y he tenido miedo de abrirme a Dios y dejarle guiar mi vida. En esos momentos siempre recordaba las palabras de Juan Pablo II “¡No tengáis miedo! ¡Abrid la puertas a Cristo!”

Esas palabras “¡No tengáis miedo!” son muy frecuentes en la Biblia; y me gustaría invitar a los jóvenes a que no tengan miedo de recibir a Cristo como Maestro, y sobre todo, como Amigo cercano, que aunque es invisible, sin embargo está siempre presente y cercano.

Durante la homilía de la ordenación, el arzobispo de Karaganda, Jan Pavel Lenga, recordó que “en Dios nadie pierde nada, y ese tesoro celestial se queda para siempre”. Es lo que le deseamos a Ruslán.

24 noviembre 2007

La Iglesia en la República de Kirguistán: 600 católicos, pero muy activos

ROMA, viernes, 23 noviembre 2007.- El obispo Nikolaus Messmer, administrador apostólico de la República de Kirguistán confiesa que tiene sus esperanzas puestas en las próximas elecciones del 16 de diciembre.

El obispo espera que salga elegido «un buen Gobierno que cumpla con sus responsabilidades», pues muchos asuntos han quedado en «en punto muerto« en esta antigua república soviética de Asia Central.

Según ha comunicado el prelado a la asociación católica internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN), la gente está cansada de la situación inestable que no le ofrece perspectivas de futuro. Fuera del bazar o los campos de cultivo no hay trabajo, y muchos miran a Rusia, donde el presidente Vladimir Putin le está prometiendo a la población reformas y pensiones más altas.

En Kirguistán, los católicos representan una pequeñísima minoría de unos 600 creyentes. La población total, de unos 5,1 millones de almas, cuenta con un 75% de musulmanes y un 20% de ruso-ortodoxos.

La mayoría de los católicos son de ascendencia alemana: al morir Stalin, sus antepasados emigraron de Siberia a la región climáticamente más favorable de Kirguisa. En los últimos años, unos 20.000 kirguisos de origen alemán han emigrado a Alemania, entre ellos, entre 8.000 y 10.000 católicos.

Uno de los principales retos que afronta el obispo Messmer es la creación de estructuras eclesiales en el país. En todo Kirguistán hay sólo siete sacerdotes: cinco jesuitas y dos sacerdotes diocesanos.

En estos momentos, hay sólo tres parroquias, pero ello no quita que los sacerdotes tengan que recorrer a veces hasta 600 kilómetros para asistir a esta comunidad de católicos tan dispersa.

Por ello, una de las primeras medidas destinadas a establecer una presencia pastoral normalizada fue la adquisición de un vehículo, adquisición que fue financiada por AIN.

Ahora se proyecta construir un centro parroquial en la capital de Biskek, donde también reside el prelado. El obispo Messmer quiere comprar un edificio para que sus sacerdotes y religiosas puedan ofrecer encuentros catequéticos periódicos para niños, jóvenes y adultos.

El obispo también lamenta el hecho de que no haya una iglesia católica en Biskek, pese a ser la capital del país y la sede episcopal. En la actualidad, una casa normal hace las veces de templo.

«En los tiempos soviéticos no estaba permitido que hubiera iglesias en el centro de la ciudad. Como resultado, nos encontramos en las afueras, por lo que a mucha gente le resulta difícil venir a Misa, sobre todo, por la noche. De ahí que sólo unas pocas personas asistan a la Misa en los días laborables», explicó a AIN.

Esta situación le entristece. En cuanto a la idea de erigir una catedral como las que tienen otras capitales, el prelado sabe que no es más que un sueño. No obstante, le llena de alegría el hecho de que a la Santa Misa acudan tantos jóvenes y niños. Según explicó, entre los 120 creyentes que acuden con regularidad a Misa hay muchos jóvenes, y 10 de ellos ejercen de monaguillos.

La Iglesia católica kirguisa es muy activa en el ámbito social. Las seis religiosas presentes en Kirguistán visitan periódicamente a enfermos y ancianos, se ocupan de los niños abandonados dándoles de comer y visitan a los creyentes en los poblados dispersos por toda la región. También cabe resaltar su labor en las prisiones: en algunas prisiones de mujeres, varias presas han solicitado el bautismo. Lo que más les interesa a las internas es saber lo que ocurre fuera de los muros, pero en el transcurso de la conversación a menudo salen a relucir profundas cuestiones sobre la fe.

El obispo Messmer se muestra optimista respecto al futuro de la Iglesia kirguisa. Según dijo a AIN, no tienen problemas con los musulmanes. También señaló que desea intensificar la labor pastoral de la Iglesia, y que está muy agradecido por cualquier ayuda proveniente del exterior.

AIN ha decidido apoyar el proyecto del centro parroquial católico con una contribución de 20.000 euros.




Kirguistán 1/4

Kirguistán 2/4

Kirguistán 3/4

Kirguistán 4/4

22 noviembre 2007

El Centro Académico Romano Fundación convoca el VII Concurso Nacional de Redacción,

¿Qué es para ti un sacerdote?

BASES

Escribe una carta dirigida a Jesús, y cuéntale qué es para ti un sacerdote, cómo influye en tu vida, en tu familia, en tu ciudad o en tu parroquia.

Relata aquello que algún sacerdote haya hecho por ti, o que hayas visto en él hacer por los demás.

CATEGORÍAS

1ª Participantes con edades hasta los 12 años.

2ª Participantes de 13 a 18 años.

3ª Participantes mayores de 18 años.

PREMIOS
1er Premio de cada categoría: Un lote de libros por valor de 300 Euros

2º Premio de cada categoría: Un lote de libros por valor de 200 Euros

Las parroquias o centros educativos de los premiados serán galardonados con otro lote de libros por valor de 300 Euros

Las redacciones, con una extensión máxima de dos folios, han de remitirse antes del 31 de enero del 2008 a: Centro Académico Romano Fundación. C/ Juan Bravo, 48 -7º. 28006 Madrid info@carfundacion.org . Tfno: 91 402 90 82.

Deberán contener los siguientes datos:

Obligatorio: Nombre completo, edad, dirección y parroquia o centro educativo.
Opcional: nombre de tus padres, abuelos, amigos o familiares que te han ayudado, y su dirección.

Los trabajos pueden ir acompañados de un dibujo.

Involucra a tus amigos, padres o familiares para que te ayuden a hacer una buena redacción o para que también participen.

¡El trabajo en equipo es mucho más divertido!

El Jurado dará a conocer los galardonados el 19 de marzo de 2008.


¡Participa y escribe!
Entrevista a Mons. Pezzi, Arzobispo de Moscú


Esta entrevista ayuda mucho a conocer la situación actual de la Iglesia en Rusia*.

Mons. Paolo, le felicito por su nombramiento como cabeza de la metropolia católica de Rusia. ¿Con que sentimientos ha acogido usted esta decisión del Santo Padre Benedicto XVI?


Le doy las gracias por la felicitación.

Es difícil responder a su pregunta con pocas palabras. He sido llamado por el Santo Padre a participar en el ministerio de los apóstoles, es decir, en el diálogo escondido de Jesús con “los suyos”. He recibido este nombramiento con temblor. Según San Agustín obispo es aquel que mira atentamente hacia Cristo. Por eso a mí me parece que el servicio del Obispo consiste sobre todo en ser fiel a la llamada de Cristo: sígueme.


Me ayuda también recordar la norma que dirige el quehacer médico: no hagas daño. El Obispo en su servicio también debe recordar este consejo. Además, en su pregunta se encierra ya la respuesta: usted me ha felicitado por el nombramiento episcopal, es decir, por recibir la plenitud del la gracia del sacerdocio.

Yo estoy seguro de que el Señor que me ha llamado a este no fácil servicio, no me dejará sin ayuda ni auxilio. Al disponerme a cumplir con este nuevo encargo, ardientemente deseo que todas mis palabras y actos se realicen en el nombre del Señor Jesucristo, dando gracias por su medio al Dios y Padre (cf. Col 3,17), y que toda mi vida sea testimonio de su pasión para la Gloria de Cristo en la historia.

Espero que en este servicio no me falte la oración y la ayuda de los fieles de la Archidiócesis: sacerdotes, religiosos, laicos. Juntos, con la ayuda de Dios, seremos capaces de enfrentarnos con cualquier dificultad.




¿Podría usted recordar a nuestros lectores los datos sobre la Archidiócesis de la Madre de Dios en Moscú y, más ampliamente, sobre la Iglesia Católica en Rusia? ¿En este momento cuántas parroquias, sacerdotes, religiosos, centros de enseñanza, monasterios existen? ¿Cuántos fieles, si es que se conoce el número? ¿Hay suficientes pastores e iglesias para ese número de fieles?

La comunidad católica en Rusia está hoy reunida en una Metropolia, formada por la Archidiócesis de la Madre de Dios en Moscú y tres diócesis (San José en Irkustk, La Transfiguración en Novosibirsk y san Clemente en Saratov). Los obispos de estas diócesis forman la Conferencia de Obispos Católicos de la Federación Rusa, cuyo Presidente se elige cada cuatro años. La Conferencia, a diferencia, por ejemplo, del Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Rusa, tiene sobre todo funciones de coordinación y consulta. La Archidiócesis de la Madre de Dios en Moscú, que ahora se me ha confiado, tiene 90 parroquias con 150 sacerdotes.

Además en Rusia existen algunos centros de formación. En primer lugar el Seminario Superior Santa María, Reina de los Apóstoles en San Petersburgo, que es filial de la Universidad Pontificia Lateranense, un preseminario en Novosibirsk, el Instituto Santo Tomás en Moscú, y el Instituto Teológico San Adalberto de Kaliningrado. Además hay que recordar el amplio desarrollo de las escuelas de catequesis existentes al menos en todas en las parroquias más grandes.

En Rusia además existen un buen número de comunidades religiosas, normalmente muy pequeñas, de diferentes ordenes y congregaciones, tanto antiguas como nuevas. La mayoría de ellas son de mujeres. En general las religiosas ayudan a los sacerdotes en el trabajo parroquial, por eso la mayoría de esas comunidades están formadas por dos o tres monjas.



Por lo que respecta al número de católicos en Rusia, hay que clarificar los criterios para hacer el recuento, porque se oye hablar de cifras demasiado diferentes. Es importante ser exactos por lo que respecta a esta pregunta, para conocer la verdad y así garantizar la salud y el normal crecimiento de la comunidad católica.

La pertenencia étnica y cultural de los católicos que viven en la Federación Rusa, sin duda, es multiforme. Pero a mi me admira todavía más la capacidad de la Buena Nueva cristiana para dirigirse a la gente de diferentes naciones, con diferente historia y cultura, su actualidad y su fuerza para reunir a las gentes: Cristo es uno y el mismo ayer, hoy y eternamente. Sobre esto se fundamenta la predicación cristiana, y el diálogo entre los fieles de las distintas confesiones.

¿Cuáles han sido, en vuestra opinión, los principales logros de la comunidad católica rusa en los últimos 15-20 años? Y, por el contrario, ¿en que aspectos no se ha conseguido todo lo que se hubiera deseado? ¿Podría usted señalar las prioridades para la acción de la diócesis, los aspectos a los que usted quiere prestar más atención en los comienzos de su pontificado?

¡Yo no tengo, por supuesto, recetas ya preparadas! Pero para responder a esta pregunta hay que recordar la situación en la que comenzó la restauración de la vida de la Iglesia en Rusia hace casi 20 años.



Hablando de la Iglesia Católica, en toda Rusia se podían contar menos de 10 parroquias en activo. En los actuales límites de esta Archidiócesis sólo había dos, la de San Luís de los Franceses en Moscú y la de Nuestra Señora de Lourdes en San Petersburgo.

Desde ese momento, como ya he dicho, se ha vuelto a establecer la estructura canónica de la Iglesia, funcionan decenas de comunidades parroquiales, seminarios, una amplia red de centro educativos y de caridad, salen a la luz publicaciones periódicas de diversas características.

Razonablemente, ante un trabajo tan masivo, no se podía esperar el éxito en todas las direcciones. Casi todo se ha llevado a cabo en condiciones absolutamente nuevas, en una casi total ausencia de experiencia por lo que se refería a la situación rusa. Ha habido que corregir muchas cosas sobre la marcha, y muchas de nuestras primera valoraciones, luego se han mostrado como demasiado grandiosas o, al revés, demasiado pequeñas.

Desde estos datos puede entenderse como la Iglesia Católica en Rusia ha dado significativos pasos adelante. También desde estos datos pueden ser entendidas las torpezas de algunos concretos pasos de la Iglesia Católica en Rusia, como también algunos recelos desde fuera hacia los católicos. No hay que olvidar que los masivos y sin precedentes cambios operados en Rusia a inicios de los 80, evidentemente, no afectaron sólo a los católicos.

Por eso en mi nuevo servicio en Rusia yo veo una continuación y perfección del trabajo que se comenzó mucho antes de mi. No comienzo, sino continuación. El mismo sentido de la vida lleva consigo crecimiento y renovaciones.

En cuanto a las prioridades hacia las que orientar nuestros esfuerzos conjuntos en el presente, -además de llevar adelante los trabajos pastorales ya en marcha-, me parece que sobre todo, en la medida en que nos sea posible, hay que centrarse en cuidar con mayor esmero a los sacerdotes y religiosos que trabajan en la Archidiócesis. Puede ser que esto lleve consigo después de algún tiempo algunas transformaciones o, más bien, concretizaciones de las estructuras parroquiales.

Es absolutamente anormal que los sacerdotes trabajen sin ningún contacto en las dificultades del ministerio, en soledad, sin posibilidades de comunicación con los hermanos sacerdotes. Me parece que en cierta medida esa situación se puede cambiar.

Evidentemente, a la lista de prioridades hay que añadir también la profundización en la formación tanto en la preparación para el sacerdocio como en los primeros años de servicio parroquial de los jóvenes sacerdotes.

Me parece que también es necesario ponerse a trabajar para lograr una presencia conceptualmente bien proporcionada de la Iglesia Católica en la sociedad actual rusa, teniendo en cuenta que está debe realizarse sin olvidar que nos encontramos en un país de mayoría ortodoxa.

Con alegría puedo señalar que hay un claro progreso y mejora de las relaciones multiconfesionales, pero este trabajo conjunto hay que continuarlo. Hay que añadir que ese trabajo se corresponde de un modo muy especial con la voluntad y los propósitos de su Santidad Benedicto XVI.

En una palabra, la prioridad es la educación en la fe, en una fe madura, que se transforma en un vivo testimonio en todos los aspectos de la vida ciudadana (en la familia, en el trabajo, en la ciencia, en la política, y demás campos).

En nuestro siglo de la información, en la acción de las organizaciones eclesiásticas juegan un importantísimo papel los medios de comunicación. ¿Cómo valoraría el nivel de los medios católicos en Rusia? ¿Responden a las necesidades contemporáneas? Usted ha tenido una valiosa experiencia como director de la revista de los católicos de Siberia. ¿Se plantea usted prestar especial atención al trabajo con los medios?

El trabajo de perfeccionamiento y clarificación conceptual de los medios de comunicación debe ser continuado. Sin alejarse de un seguimiento riguroso del magisterio de la Iglesia, las publicaciones periódicas católicas tanto impresas como electrónicas están llamadas a una mayor perfección en la dirección de una positiva apertura y colaboración con todas las fuerzas sanas de la sociedad.

En primer lugar yo pienso, indudablemente, en un diálogo sano, lleno de buena voluntad y de contenido con la tradición cristiana oriental, que en Rusia está representada por la Iglesia Rusa Ortodoxa, y también en un profundo enraízamiento en la sociedad rusa, y en una amplia atención a los problemas de la sociedad rusa.


El movimiento “Comunión y Liberación”, al cual usted está unido, es conocido no sólo como vivo, activo e influyente, sino también como conservador. Al mismo tiempo algunos piensan que “conservador” según las medidas occidentales en Rusia puede parecer “modernista”. ¿Tiene usted la impresión tras sus años de ministerio en Rusia, que los católicos rusos son más conservadores, más “tradicionales” que sus correligionarios en Italia?

A pesar de todas las diferencias culturales que existen entre el mundo católico y ortodoxo, existe una asombrosa semejanza (que a veces llega a convertirse en identidad) en relación con los problemas de la vida contemporánea, que afectan a la Iglesia Católica y a la Iglesia Ortodoxa. Cada vez con más frecuencia y más convicción resuenan los llamamientos a una cooperación católica-ortodoxa en defensa de la los valores cristianos. Esto se refiere especialmente al continente Europeo.

Por lo que se refiere a los “tradicionales”, me parece que no se puede perder de vista la diferencia entre lo importante y lo secundario en la vida eclesial: entre, en una palabra, Tradición y tradiciones. La Tradición, permaneciendo en su identidad fundamental, firme e inmutable, encuentra su expresión en este mundo cambiante en unas tradiciones que cambian de época en época. Así ha sido siempre. La Iglesia es eternamente un organismo vivo. Otra cosa es que esta renovación, para ser genuina, está llamada a orientarse no tanto a partir de las modas e ideologías cambiantes cuanto como continuación de lo esencial. Con otras palabras, conviene hacer que los medios se adecuen lo más perfectamente posible a los fines.

En cuanto a la comunidad católica rusa, seguramente es –a pesar de sus pequeñas cifras- un reflejo de todo el espectro existente en el “gran” mundo católico. En esta cuestión, como en todas las demás de la vida eclesial, me parece que conviene seguir la antigua regla: “En lo esencial, unidad, en lo secundario, libertad, en todo, amor”.

En el siglo ХХ la Iglesia Católica ha reflexionado mucho sobre la colaboración con las culturas de aquellos países en los cuales realiza su misión. A este respecto ¿qué nos podría decir de la situación en Rusia? ¿Ha logrado la comunidad católica ser aquí del lugar o se la considera –también desde dentro- como una “confesión extranjera”, como una suerte de alternativa espiritual a la mayoría?

Es indudable que la comunidad católica en Rusia es cada vez más “rusa”, aunque una significativa parte de sus miembros vienen de familias relacionadas en su procedencia con diferentes nacionalidades. Esto está muy relacionado con los inevitables rápidos procesos de asimilación que se dan en la sociedad contemporánea.

Para no encerrarse en un fortificado “gueto étnico-confesional”, donde la vida de la iglesia está fuertemente alejada de la realidad social, la Iglesia debe prestar mucha atención a los temas culturales. Se necesita encontrar una razonable y fructuosa correlación entre las constantes de las formas culturales construidas en el occidente católico y lo específico de la sociedad rusa, conformada en buena medida por la influencia de la ortodoxia oriental. Aquí hay mucho por hacer, porque el aislacionismo y el confesionalismo cerrado es extraño a la Iglesia Católica y en nada útil para la formación cristiana de sus miembros.

El cristiano-católico, no menos que su hermano ortodoxo, debe sentir amor y responsabilidad por su Patria y su pueblo. La unidad en este amor a Rusia, se convierte en una percepción de la realidad que es necesaria y está llamada a contribuir a entender más profundamente su pertenencia a la Iglesia.

Todas las dolorosas discrepancias históricas no deberían oscurecer en nosotros la unidad en lo esencial, en Cristo, que es el Camino, la Verdad y la Vida no sólo para cada cristiano de cualquier confesión sino también para cada país y para toda la humanidad (hecho que no depende que esto se sepa o no).

Hoy en día muchos no comparten esta visión, pero todo cristiano, tanto ortodoxo como católico, en el camino hacia la unidad, está llamado a testimoniar al mundo su firmeza.

Como señalan la mayoría de los expertos, en los últimos dos años y medio la relación entre la Santa Sede y el Patriarcado de Moscú ha mejorado sensiblemente. ¿Cómo ve usted el desarrollo de la relación con la Iglesia Ortodoxa en vuestra diócesis? ¿Qué pasos podrían darse para quitar las tensiones todavía existentes?

Sí, usted está en lo cierto. Felizmente, en los últimos años han mejorado las relaciones entre nuestras Iglesias. Esto ha sido posible gracias a una mayor apertura, que se ha hecho visible al analizar conjuntamente literalmente cada problema emergente y así haber tenido la capacidad de eliminarlo a su tiempo. Un mejor conocimiento, alcanzado a través de una genuina relación llena de buena voluntad, inevitablemente contribuye al crecimiento de la confianza. En este sentido yo valoro la actual relación como llena de futuro y ya preparada para trabajar en su posterior desarrollo.

La mayoría de los problemas puestos hoy ante nuestras Iglesias, afectan por igual a los ortodoxos y a los católicos y, por consiguiente, muchos de ellos los podemos resolver poniendo algo de cada parte. Se hace camino al andar. Con alegría hoy se puede constatar que vamos por esa senda.

Sólo quiero añadir que el camino hacia la unidad no tiene nada que ver con una falsa “ideología de la tolerancia”, sino experiencia de fraternidad y de amor misericordioso, fundado en la segura creencia de la presencia de Cristo en medio de nosotros. Esto nos libra del riesgo de caer en utopías o en ideologías y también, en sentido contrario, hace nacer vivas relaciones humanas, porque no se puede no dar a los demás la riqueza que tú tienes y la esperanza que has adquirido contemplando a Cristo.


Para terminar quisiera pedirle que cuente algo de sí mismo: ¿Cuándo comenzó usted a reconocerse a sí mismo como creyente? ¿En qué edad tomó la decisión de ser sacerdote? ¿Por qué y cuando se interesó por Rusia? (Sabemos que la historia de la Iglesia Católica en nuestro país fue el tema de su tesis doctoral).

Yo he nacido en una familia de católicos practicantes, y mi infancia la he vivido en un continua relación con la Iglesia. Por lo que respecta a mis intereses sobre Rusia, los recibí sobre todo del fundador del movimiento eclesial al que pertenezco desde joven, Don Luigi Giusanni. El amó mucho la música rusa, desde las canciones populares hasta los delicados “romans”, la música sinfónica y las canciones litúrgicas. Además, Don Giusanni siempre se interesó por la cultura espiritual rusa.

Sobre todo por las obras de los pensadores religiosos rusos de principio del siglo XX. Nuestro inolvidable maestro transmitió ese amor a muchos de sus hijos espirituales. Yo soy uno de ellos. Me acuerdo, por ejemplo, como al principio de mi camino de fe en el movimiento, mis amigos me regalaron un icono del Salvador de Andrey Rublev, que siempre he llevado conmigo.



La “Fraternidad de San Carlos Borromeo”, a la que pertenezco, se fundó en 1985 en el seno del movimiento Comunión y Liberación, en respuesta a la llamada del Santo Padre Juan Pablo II: “Íd por todo el mundo, llevad por todas partes la verdad, la belleza y la paz que se encuentran en Cristo Salvador”. Procurando responder a esta llamada, los miembros de nuestra Fraternidad viven en pequeñas comunidades, como los doce discípulos vivieron junto a Cristo, y entienden la predicación cristiana, sobre todo, como “pasión por la gloria de Cristo”. Porque así dice el Apóstol: el amor de Cristo nos urge, porque, si uno murió por todos, El murió por todos para que ya no vivan para sí los que viven, sino para aquel que murió y resucitó por ellos (cfr 2 Cor 5, 15).

Y por último: para mi es un signo especial el hecho de que yo haya nacido en una pequeña ciudad no lejana a la antigua Ravenna, que se llama Russi, lo cual puede traducirse al ruso como “rusos”.
__________________
*Entrevista realizada a Mos. Pezzi la víspera de su consagración episcopal, por Dmitriy Vlasov, para la agencia Blagovest-info. Traducción del original ruso por “Asociación de Amigos de Rusia San Nicolás”.


21 noviembre 2007

Inaugurada en España la primera iglesia ortodoxa del Patriarcado de Moscú

Presentes el metropolita Kirill y monseñor Palmero, obispo de Orihuela-Alicante

ALICANTE, martes, 20 noviembre 2007.- El 11 de noviembre pasado tuvo lugar la bendición e inauguración oficial de la primera iglesia ortodoxa del Patriarcado de Moscú en España.



La iglesia está situada entre bosques de pinos, en una urbanización a las afueras de Altea, Alicante. La construcción es del más puro estilo arquitectónico ruso, está construida en madera procedente de la cordillera de los Urales en Rusia y la decoración exterior «es de mosaico con hermosos iconos».

En el ábside, que mira hacia Levante, «destaca un hermoso mosaico policromado que representa la figura de Jesucristo en actitud de bendecir; se divisa muy bien desde la carretera de Altea a Calpe». El edificio está coronado por cinco cúpulas cubiertas de láminas de oro con sus respectivas cruces bizantinas que destacan por su brillo.



En el interior, artistas venidos de Moscú, pintaron frescos en la cúpula que representan una serie de ángeles que rodean una imagen de Cristo Majestad a modo de Pantocrator. «Llama la atención un gran iconostasio decorado en oro sobre madera con hermosísimos iconos procedentes de la escuela iconográfica de Moscú que representa, en el más puro estilo ortodoxo, a Jesucristo, a María y a gran número de Santos Padres de la Iglesia oriental».

El oficiante principal fue el metropolita Kirill de Smolensko y Kaliningrado, en la actualidad presidente del Departamento del Patriarcado de Moscú para Relaciones con las otras Iglesias.



Antes de comenzar el acto litúrgico, saludó al obispo de Orihuela-Alicante monseñor Rafael Palmero Ramos, presente en el acto, y le dirigió las siguientes palabras: «Ya que estamos en esta diócesis de la que usted es obispo, le pido su beneplácito para proceder a la bendición de esta iglesia».

«Con ello quiso explícitamente dar a entender que monseñor Palmero es el obispo que, como sucesor de los apóstoles, preside la comunidad cristiana de la Iglesia de Orihuela-Alicante».



Acompañaban al obispo el vicario general de la diócesis y el párroco de Altea. Cerca estaba el embajador de Rusia en Madrid, Alexander Kuznetsov y el alcalde de la localidad.

El coro polifónico, venido para esta ocasión de Moscú, interpretó «de forma magistral hermosos cantos propios de la bella y expresiva liturgia ortodoxa rus».

El público que llenaba por completo la iglesia y la hermosa explanada ajardinada del exterior, asistió al acto de pie, como es costumbre entre los ortodoxos, para compartir la liturgia con gran devoción y respeto. Ésta duró más de dos horas

En la homilía, el metropolita Kirill dijo, entre otras cosas, que ese hermoso edificio tenía que ser un símbolo de la fe y amor en Jesucristo de esta comunidad.

Precisó que han de encontrar la fuerza para ello en los magníficos tesoros de espiritualidad peculiares de la Iglesia Ortodoxa.

Señaló de un modo particular la necesidad de trabajar con «nuestros hermanos católicos, sin ánimo de proselitismo, para difundir con ellos los valores cristianos en este mundo que tanto los necesita».

08 noviembre 2007

«Mater Unitatis», primer monasterio católico en territorio ortodoxo rumano



Acuden sin distinción católicos y ortodoxos a su iglesia y hospedería

ROMA, viernes, 2 noviembre 2007.- Una pequeña campana, regalo de Juan Pablo II, marca el paso de las horas en el monasterio de mujeres «Mater Unitatis», en Piatra Neant, Rumanía.

La campana había sido entregada al anterior pontífice, en 2000, por el presidente de Hungría y es una reproducción de la misma campana que el 7 de octubre de 1571, tras la victoria de Lepanto, Pío V ordenó que repicara para dar gracias a la Virgen.



Pasados más de cuatro siglos, el tañido de aquella campana vuelve a subrayar un momento decisivo para la cristiandad. Y es también un 7 de octubre la fecha profética. Esta vez, el redoble ha invadido los espacios del recién estrenado monasterio, el único benedictino y el primero católico en este país ortodoxo, en el día de su dedicación.

El proyecto se inició el 13 de octubre de 1994, cuando el obispo de Iasi, monseñor Petru Gherghel, de visita al archicenobio San Andrés Apóstol de Arpino, Frosinone, Italia, manifestó a la abadesa, madre Maria Cristina Pirro, el deseo de que se pudiera construir, también en Rumanía, un monasterio tan bello como ése.

Una frase que no cayó en el vacío. «Aunque pobrísimas -relata la madre Cristina a Zenit-, han sido justo estas monjas italianas las que han permitido que el sueño se realizara. Gracias también al regente de la Prefectura de la Casa Pontificia, monseñor Paolo De Nicolò y a tantos benefactores, sobre todo italianos, que han creído en el proyecto de las monjas de clausura».

Las mismas que, en oración, ante la estatura de Nuestra Señora de Loreto, osaron esperar lo que entonces parecía imposible: «Tú sabes que hemos recibido una invitación a fundar un monasterio --imploraron, dirigiéndose a María--, pero sabes también que no tenemos ni jóvenes, ni dinero para construirlo. Estamos sin embargo disponibles a cualquier sacrificio y si quieres este monasterio, procura tú las vocaciones y dinero».

Pasados trece años, rodeado de una generosa naturaleza, el monasterio benedictino surge allí, engarzado en un conjunto de monasterios ortodoxos, los de Agapia, Varatec y Bistrita. «Hemos visto allí la mano de la providencia», confiesan las religiosas.



No han faltado dificultades, como cuando el 25 de marzo de 1998 llevaron al Vaticano la primera piedra del futuro edificio, para que Juan Pablo II la bendijera. No se sabe cómo, la piedra rodó por tierra y se rompió en pedazos.

«Los pobres monseñores, una vez recogidos los muchos fragmentos, con urgencia los confiaron a los restauradores de la Fábrica de San Pedro y, estos, sumamente eficaces, contrarreloj, restituyeron a la piedra su primitiva belleza. De hecho nadie se dio cuenta de lo que había sucedido».

En aquella ocasión, refiriéndose al comprometido proyecto, Juan Pablo II habló de «una providencial iniciativa», augurando que el monasterio pudiera convertirse en un «centro propulsor de animación espiritual, según el espíritu de San Benito».

Las monjas corrieron riesgos, como cuando había que pagar el terreno adquirido en el que se construiría el monasterio. El 30 de junio de 1997, la madre Cristina pasó la frontera llevando consigo el dinero necesario para concluir la negociación.

En aquella época, si la hubieran detenido en la entrada a Rumanía, le habrían confiscado toda la suma y adiós monasterio. «Hoy, se haría una transferencia, pero entonces no tenía un banco al que recurrir», explica.

«¿Cómo hacer? El ecónomo de la diócesis de Iasi, al no ver otra solución, me dijo que me fiara de Dios y que lo llevara encima y así hice. Al atravesar el control fronterizo, me encomendé a Jesús, a la Madre de la Unidad, al ángel de la guarda y a todos los santos y ánimas del purgatorio».

Todo fue como la seda pero, de pronto, un nuevo problema: «A causa de la inestabilidad del Gobierno rumano, se temía que a las monjas católicas, y para colmo extranjeras, no les dieran permiso para construir un monasterio en tierra ortodoxa».

Me aconsejaron entonces que no hablara del proyecto. La versión hacia fuera fue que el párroco del lugar adquiría el terreno para una casa de reposo de sacerdotes». La verdad podía conocerse sólo después.

«Como los impuestos eran muy altos, nos sugirieron revelar la identidad del edificio. Los monasterios ortodoxos pagaban poco o casi nada. Informamos al obispo, que eligió un nuevo nombre: "Centro monástico 'Mater Unitatis'", al que el Gobierno, en 2002, confirió incluso personalidad jurídica».

Hoy, todos saben que el monasterio es benedictino y se llama «Mater Unitatis». Es más, el ayuntamiento, tras la primera profesión solemne en 2003 de una religiosa del lugar, sor Maria Lauretana Balas, hizo colocar, en dirección al monasterio, una flecha con el letrero en rumano «Maica Unitatii».

Encima, otra flecha señala el cercano monasterio ortodoxo de Bisericani. «En esta coincidencia -sonríe la madre Cristina-, vemos prefigurada la unión que un día se realizará entre la Iglesia católica y la ortodoxa».

Un paso histórico ya se ha dado, pues hoy la iglesia y la hospedería del «Mater Unitatis», como proféticamente dice el nombre, son visitadas por todos, sin distinción de credo. Las visitas «más agradecidas» son, sin embargo, las de los ortodoxos «que estiman mucho a San Benito y muestran interés por nuestra vida, en la que reencuentran también sus valores».
Bielorrusos recuerdan 70° aniversario del holocausto ordenado por Stalin

ROMA, 31 Oct. 07 .-Los bielorrusos recuerdan en estos días los 70 años del holocausto ordenado por Stalin en el Gulag (sistema de prisión formado por unos 100 campos de trabajo), que acabó en total, con la vida de unos 800 000 católicos, entre los que se hayan numerosos mártires.



Entre agosto de 1937 y diciembre de 1938, unas diez mil personas fueron asesinadas en Bielorrusia. En la noche del 29 al 30 de octubre de ese mismo año murieron más de cien personas ultimadas por el NKVD o servicio secreto del Ministerio de Asuntos Internos.

Para recordar estas fechas, los greco-católicos realizaron una peregrinación el pasado 15 de julio a la localidad de Polatsk. En esa ocasión, el visitador apostólico de la Iglesia Greco-Católica en Bielorrusia, el Archimandrita Sergius Gajek, dijo por las víctimas del genocidio "que deseamos pedir para las almas el don del descanso eterno y para nosotros la gracias de ser testigos valientes de Cristo Resucitado en Bielorrusia".

Asimismo, el pasado 26 de agosto el Administrador Apostólico de Minsk, Mons. Anton Dziemianka, celebró una Eucaristía en sufragio de las víctimas. De otro lado, el pasado 28 de octubre algunas iglesias protestantes celebraron el Día del Arrepentimiento por los crímenes del comunismo, iniciativa que fue apoyada también por muchos católicos de rito latino y los de rito bizantino, así como por ortodoxos.

Además, algunos sacerdotes greco-católicos oficiaron una Misa el 29 de octubre en Kurapaty, Minsk, en donde están enterrados más de 50 000 de los asesinados en el Gulag.

De otro lado, también se realizó una peregrinación hacia ese lugar en donde participaron unas mil personas, con permiso de las autoridades. Se espera que las conmemoraciones continúen durante los siguiente días.





Putin recuerda por primera vez a las víctimas del estalinismo



BUTOVO, Rusia (AFP) — El presidente ruso, Vladimir Putin se unió por primera vez a los homenajes a las víctimas de las represiones políticas en la extinta Unión Soviética, sacrificadas -según él- a "ideales vacíos de sentido". Lo hizo en Butovo, uno de los sitios más ensangrentados por las purgas estalinistas.



"Estamos aquí para conmemorar a las víctimas de las represiones políticas de los años 30-50", señaló con ocasión del Día anual en memoria de las víctimas de las represiones políticas, instaurado tras la caída de la URSS en 1991. "Estas tragedias se han repetido en la historia varias veces. Eso ocurría porque unos ideales que parecían atractivos, aunque carecían de sentido, fueron puestos por encima de los valores fundamentales: la vida humana, los derechos y las libertades del hombre", añadió Putin.

"Todavía lamentamos esta tragedia. Hace falta hacer mucho para que no se olvide jamás", prosiguió advirtiendo, en vísperas de las elecciones legislativas y presidenciales, de las "batallas políticas destructivas". Putin asistió a un oficio religioso en memoria de las víctimas de las represiones celebrado por el patriarca de Moscú y de todas las Rusias, Alexis II, en la iglesia de la Resurrección de Butovo (barrio al sur de Moscú).

Asimismo, el presidente ruso depositó un ramo de flores al pie de una cruz de madera de 12,5 metros de alto erigida en agosto en el lugar donde fueron ejecutadas decenas de miles de personas, entre ellos un gran número de sacerdotes y creyentes.

Vladimir Putin, un antiguo teniente coronel de la KGB, hasta ahora había prestado poca atención a las represiones estalinistas, cometidas con la complicidad de los servicios secretos soviéticos (Checa, después KGB). En marzo de 2002 visitó el antiguo gulag de Norilsk (norte), pero jamás había participado en el Día de la memoria a las víctimas de las represiones, indicó un portavoz del Kremlin.

Los defensores de los derechos humanos, frecuentemente solos en el combate de la memoria frente a una sociedad rusa cada vez más indiferente a esta parte de su historia, se concentraron en un lugar altamente simbólico, la plaza de Lubianka, sede del FSB, los actuales servicios de inteligencia. En ese acto, Grigori Iavlinski, jefe del partido de la oposición Iabloko, estimó que el gesto de Putin no era suficiente.

En cambio, los defensores de los derechos humanos saludaron, con reservas, la iniciativa del presidente ruso. "Está bien que Putin haya acudido a Butovo, que haya hecho un gesto en este sentido", indicó Arseni Roguinski, presidente de Memorial International. Para Lev Ponomarev, de la ONG 'Por los Derechos Humanos', "el hecho de que Putin acuda a Butovo es un pequeño avance en una sociedad que adora a Stalin".

29 octubre 2007

Es ordenado monseñor Paolo Pezzi, nuevo arzobispo metropolita en Rusia



MOSCÚ, lunes, 29 octubre 2007.- «Te doy todo a Ti». Con estas palabras, monseñor Paolo Pezzi consagró su ministerio como nuevo arzobispo de la arquidiócesis de la Madre de Dios en Moscú, tras ser ordenado obispo el pasado 27 de octubre en la Catedral de la capital rusa y entrar así plenamente en funciones.



La ordenación estuvo presidida por el arzobispo saliente, quien estuviera 16 años al frente de la arquidiócesis, monseñor Tadeus Kondrusiewicz, y concelebrada por el nuncio Antonio Mennini, representante de la Santa Sede en Rusia, así como por los otros tres arzobispos del país: monseñor Joseph Wert, monseñor Kirill Klimovich, monseñor Clemens Pickel y por el arzobispo de Astana, Kazajstán, Tomasz Peta.

Durante la celebración efectuada en ruso, latín e italiano, monseñor Kondrusiewicz resaltó la difícil y responsable tarea que tiene un obispo: «Enseñar a amar a Dios». «Cristo llama al obispo para ser su apóstol y continuar a través de él su misión. Es Dios quien por medio del obispo guía a su pueblo».

Haciendo una analogía con el evangelio de la celebración litúrgica, que hablaba precisamente de la triple confesión de Pedro (Juan 21, 15-17) donde Jesús le pregunta: «¿Me amas?» y Pedro responde: «Sí Señor, tú sabes que te amo», monseñor Kondrusiewicz resaltó el papel del obispo de servir a cada persona hasta el final.

«Un obispo es como un ángel de la guarda», afirmó Kondrusiewicz, haciendo referencia al papel que ahora desempeñaría su sucesor Pezzi. Por un lado, explicó, la Iglesia en Rusia existe desde hace más de un siglo, pero por otro, es también muy joven. Es por ello que ahora Pezzi sería esa especie de «ángel de la guarda» a quien se le encomendaba el «corazón» de la Iglesia católica en Rusia.

«Con amor, dile a Jesús: Sí Señor, te amo» y «Él te hará más fuerte a través del Espíritu Santo», exhortó Kondrusiewicz, quien al mismo tiempo pidió a todos los feligreses encomendar en sus oraciones a su nuevo arzobispo.

Con la catedral llena de sacerdotes, religiosas y religiosos, diplomáticos y fieles, entre los que se encontraba un gran número de italianos, el arzobispo Mennini manifestó en su discurso que como ha hecho Kondrusiewicz en estos 16 años, Pezzi tiene que ser también un arzobispo «del corazón».

El nuncio Mennini, recalcó que monseñor Pezzi conocía muy bien a Rusia y que de ninguna manera era un extraño en estas tierras, al mismo tiempo que señaló que el Papa Benedicto XVI no lo hubiera designado si no supiera que ama al pueblo ruso. «Juntos construiremos el reino de Dios», afirmó Mennini.

Por su parte y tras ser ordenado obispo, monseñor Paolo Pezzi explicó que su vida desde un principio estuvo llamada a escuchar a Dios y a servirle, y dio gracias en particular a los representantes presentes de las distintas confesiones cristianas, de entre los cuales, dijo, «veo signos de amor de la Iglesia ortodoxa».

Y fue precisamente en su turno de felicitación, que el arcipreste Vsevolod Chaplin, vicepresidente del Departamento de Relaciones Exteriores del Patriarcado de Moscú, en nombre del Patriarca ruso ortodoxo, Alejo II, y del metropolita ortodoxo Kirill de Smolensk y Kaliningrad, deseó a monseñor Pezzi que juntos desarrollaran el diálogo y la cooperación para resolver problemas en común.

Cabe señalar que entre las autoridades presentes se encontraba también el sacerdote Igor Vyzhanov, secretario para las Relaciones Intercristianas del Departamento de Relaciones Religiosas del Patriarcado de Moscú, el Patriarca Ortodoxo de Antioquía, obispo Niphon, así como distintos diplomáticos en Rusia.

A las felicitaciones expresadas ese día llegaron también por parte del Departamento de Asuntos Religiosos del Parlamento Ruso, la Duma, así como del Rabino principal de Moscú.

Como detalle curioso cabe señalar que el padre Igor Kovalevski, secretario general de la Conferencia de Obispos Católicos en Rusia, señaló a monseñor Pezzi que desde ahora ya no sería llamado «Paolo», como es su nombre en italiano, sino con la variante rusa: «Pavel», «Pavel Pezzi».

20 octubre 2007

V Certamen Nacional de Redacción “Historias de un Sí”

“LOS SANTOS Y SANTAS DIJERON QUE SÍ, Y PUDIERON… YO, ¿POR QUÉ NO?”

Los santos han sido personas normales como nosotros, han alcanzado el Cielo y gozan al contemplar el rostro de Dios. Se puede hablar con ellos y decirles que pidan a Dios por nuestras necesidades. Un día Jesús les llamó, uno a uno, para ser sus amigos, y le dijeron que sí, y pudieron -con la ayuda de Dios- mantener esa amistad hasta la muerte. Si ellos pudieron, cabe preguntarse: y yo, ¿por qué no?

Cerca de nosotros, hay también muchos cristianos que procuran ser amigos de Jesús, y quieren que el mundo sea mejor. Saben que ser santo no consiste en hacer cosas cada día más difíciles, sino en hacerlas cada día con más amor. Es luchar por hacer bien los deberes diarios, estudiando con intensidad, siendo amables y alegres con nuestros padres, hermanos y amigos, dando limosna a los pobres, etc. Se puede ser moderno y profundamente fiel a Jesucristo, que está contento cuando nos acordamos de Él y hablamos con Él en nuestra vida diaria.




PARTICIPANTES
Categorías
1ª Hasta 10 años
2ª De 11 en adelante


TEMA
La redacción deberá tener dos partes:

La primera, hará referencia a LOS SANTOS Y SANTAS DIJERON QUE SÍ, Y PUDIERON, y versará sobre alguno de los aspectos más sobresalientes de la vida del santo o santa que tú prefieras (pueden ir acompañadas de dibujos).

La segunda parte, que responde a -YO, ¿POR QUÉ NO?- será en forma de carta dirigida a Jesús, en la que le cuentas los proyectos que tienes para tu vida.

Si Él te pidiese ser amigo íntimo, ¿estarías dispuesta o dispuesto a cambiar tus planes, y decir que sí al Señor? No porque no te gusten esos planes, sino porque Dios quiere contar contigo. ¿Qué querrá Dios de mí? Pregúntaselo a menudo. ¿Y si fuera sacerdote?, ¿O si fuera religiosa o religioso?, ¿O un buen o una buena profesional cristiana?, ¿O una buena madre o un buen padre de familia cristiana?
Dile a Jesús: ¡Que sea algo grande, y que sea amor!, ¡Señor, que vea!, ¡Jesús, que yo haga siempre lo que Tú quieras! En mis circunstancias actuales, ¿yo no podría seguir el mismo camino que siguieron los santos?, ¿En qué tendría que cambiar?, ¿Jesús estás contento de mi?, ¿Cómo sería mi vida si Dios me llamara a vivir cerca de Él?
Ten presente que los primeros cristianos eran como tú, gente normal. La mayoría no fueron sacerdotes ni religiosos, y muchos de ellos fueron santos.

El total de la redacción no podrá superar los tres folios. Se presentará en formato DIN-A 4, escrita a mano o con ordenador, en cualquiera de las lenguas habladas en el Estado.

Cada trabajo llevará en la última de sus páginas: Nombre, Apellidos, Edad, Dirección completa, Teléfono y e-mail, y Centro educativo del autor.



AYUDA
www.vidasejemplares.org
www.aciprensa.com “santos”
www.churchforum.org “santoral”
www.encuentra.com “santoral”
www.almudi.org (Sección infantil: “Historia de un sí”)
www.alexiagb.org

FECHAS
Los trabajos deben presentarse antes del 25 de enero de 2008, en la ASOCIACIÓN AMIGOS DE RUSIA SAN NICOLÁS, por correo postal a la siguiente dirección: Pedro Antonio Menéndez, 1, Esc 2ª-1º. 33004. O por e-mail: jmc2222@gmail.com

PREMIOS
Se otorgarán tres premios en cada categoría. Los premios consisten en un lote de libros y DVDs o Videos para cada ganador y un diploma acreditativo. Se premiará con un ejemplar del DVD PESCADORES DE HOMBRES a las 500 mejores redacciones. El Centro Educativo o Entidad que presente a los premiados de cada Categoría, recibirá un lote surtido de folletos de catequesis.

En este Certamen, un buen premio es participar.
Los premios se entregarán por correo postal.

17 octubre 2007

«¡María espera la respuesta de todos sus hijos!», recuerda el cardenal Bertone en Fátima

En el 90º aniversario de las apariciones marianas

FÁTIMA, miércoles, 17 octubre 2007.- María pide conversión, penitencia, corazones sencillos que acepten orar por la conversión de los demás, subrayó el domingo el cardenal Tarcisio Bertone, legado pontificio en Fátima por el 90º aniversario de las apariciones marianas.

Del 13 de mayo al 13 de octubre de 1917 la Virgen se apareció a los tres pastorcillos Jacinta, Francisco y Lucia en Cova de Iría.



El secretario de Estado del Papa presidió en nombre de éste las celebraciones conclusivas del mencionado aniversario en el Santuario de la Santísima Trinidad –que había consagrado dos días antes-.

En conexión televisiva Benedicto XVI se unió espiritualmente -el domingo, en el rezo del Angelus- a los presentes en Fátima, en una oración, por intercesión de María, por «el don de una conversión de todos los cristianos, para que se anuncie y testimonie con coherencia y fidelidad el perenne mensaje evangélico, que indica a la humanidad el camino de la auténtica paz».

«A los noventa años de las apariciones, Fátima sigue siendo un consolador faro de esperanza, pero también una fuerte llamada a la conversión», reconoció en su homilía el cardenal Bertone.

La Virgen, que «ha sido preservada de la lepra del pecado, vivió en perenne acción de gracias a Dios y se transformó en icono de la salvación»; «se presenta a los pastorcillos resplandeciente de luz, pero en sus palabras y a veces también en su rostro, velado por momentos de tristeza, existe constante referencia a la realidad del pecado», recordó.



Les muestra «su Corazón Inmaculado coronado de espinas, y explica que es necesaria su oración y sacrificio para reparar los muchos males que ofenden a Dios, para hacer que cese la guerra y obtener para el mundo la paz»; el lenguaje de María es «sencillo, adaptado a los niños» -apuntó el purpurado italiano-, pero «en términos muy realistas les introduce en el drama de la vida».

«Les pide su colaboración», encuentra su disponibilidad y les revela: «Tendréis que sufrir mucho, pero la gracia será vuestro consuelo» -prosiguió-; «la Virgen elige a niños inocente como sus colaboradores privilegiados para combatir, con las armas de la oración y la penitencia, del sacrificio y del sufrimiento, la terrible lepra del pecado que corrompe a la humanidad».

«¿Por qué lo hace? ¿No es tal vez porque esto responde al método de Dios, quien "ha elegido aquello que en el mundo es débil para confundir a los fuertes"?», planteó el legado pontificio.



Entonces subrayó el ejemplo de tantos niños, «pequeños apóstoles de Cristo», «que han afrontado, y siguen haciéndolo, el sufrimiento y la enfermedad con serenidad, dando ellos consuelo a sus padres en momentos de tan grande prueba», como es el caso de Silvio Dissegna, «un chaval piamontés muerto de cáncer a los doce años, del que ya se ha introducido la causa de beatificación».

«La luz que María hizo resplandecer a los ojos de los pastorcillos, y manifestarse a tanta gente en el milagro del sol el 13 de octubre, indica que la gracia de Dios es más fuerte que el pecado y que la muerte», recalcó el purpurado.



«Pero María pide a todos conversión y penitencia; quiere corazones sencillos que acepten generosamente orar y sufrir por la reparación de los pecados, por la conversión de los pecadores y por la salvación de las almas -sintetizó-. ¡María espera la respuesta de todos sus hijos!»; «acojamos su invitación y permanezcamos fieles a nuestra vocación cristiana».

09 octubre 2007

Cumple 50 años «Rusia Cristiana», una de las gotas que derramó el vaso soviético

Entrevista con su fundador, el padre Romano Scalfi


ROMA, martes, 9 octubre 2007.- Desde cuando era joven seminarista se preparó a descubrir y valorar los tesoros espirituales de la Rusia cristiana. La dictadura comunista le impidió durante decenios pisar la tierra rusa, pero el padre Romano Scalfi no se resignó. Construyó una red de resistencia cristiana, y ahora celebra 50 años fecundos de liturgia y belleza iconográfica.

El fundador de «Rusia Cristiana» relata a Zenit que, entre 1951 y 1956, estudió en Roma, en el Instituto Pontificio Oriental, recibiendo una profunda formación sobre Rusia y Europa del Este.



Su pasión por Rusia nació cuando era seminarista, participando en Trento en una liturgia bizantina, celebrada por algunos sacerdotes jesuitas del Colegio Russicum de Roma. En ese momento se enamoró de la liturgia oriental.

«Incluso el príncipe Vladimiro de Kiev se bautizó con su pueblo en 988 por esta atracción», subraya el padre Scalfi.

Narran las crónicas que el príncipe, buscando una religión, en sustitución del paganismo, mandó a sus embajadores a varios países para que examinaran sus cultos. Los enviados fueron también a los latinos y musulmanes. Ninguna de estas religiones les impresionó tan favorablemente como la celebración en la gran catedral bizantina de Santa Sofía de Constantinopla, hoy Estambul.

A su vuelta de Constantinopla, dijeron al príncipe: «Fuimos a los griegos y vimos dónde celebraban en honor de su Dios: no sabíamos si nos encontrábamos en el cielo o en la tierra, y todavía no podemos olvidar aquella Belleza... sólo sabemos esto: allí Dios convive con el hombre».



El fundador de «Rusia Cristiana» recuerda que «la Belleza, según los Padres de la Iglesia no es sólo estética, sino que lo Bello es una cualidad de Dios, y así hay que entender la frase de Dostoyevski: «La Belleza salverá al mundo».

Mientras se preparaba para ser misionero en Rusia, en 1957, el padre Scalfi fue a Milán, donde abrió el centro de estudios «Rusia Cristiana».

«Yo soñaba con ir a Rusia y en Milán me sentía aparcado en espera de la misión -dice a Zenit-. Pero «en espera de que se abrieran las puertas, Rusia creyó oportuno declararme persona ‘non grata’».




«Así, durante diecinueve años, me fue imposible pisar el suelo de Rusia. Me preguntaba: “¿Por qué el Señor me ha puesto en el corazón el deseo de ir a Rusia y luego me hace estas bromas”?».

«Al Señor le gusta jugar con nuestros planes y, sobre todo, le gusta cambiar las cartas de la mesa, pero, si somos fieles al núcleo de la vocación, el Señor realiza nuestros planes de modo infinitamente más grande del que podíamos imaginar», añade.

A pesar de la durísima represión comunista, el padre Scalfi siguió creyendo que en Rusia había focos de fe, y lo confirmó cuando llegó a Occidente el Samizdat, evento que el fundador de «Rusia Cristiana» señala como «uno de los más grandes milagros del siglo XX».

Samizdat es una palabra rusa que significa «autoeditado». Quiere decir que, tras decenios y decenios en los que toda la cultura, las editoriales, los medios de comunicación estaban en manos del Estado, las personas que querían comunicar algo importante empezaron a confiar sus mensajes, textos, poesías, cartas y novelas a canales alternativos.

¿Cómo hacían? Leían, por ejemplo, en la prensa de propaganda atea alguna cita de la Biblia o del Evangelio, escrita para refutarla. Las personas recortaban, pegaban, copiaban con papel de calco porque las fotocopiadoras no existían y de todos modos estaban prohibidas.

Luego enviaban textos a Occidente, casi ilegibles porque ya se trataba de la sexta o séptima copia. O copiaban cartas, testimonios, relatos. De este modo, llegaron inéditos a Occidente. Algunos relatos de Alexander Solyenitsin, transcritos como anónimos, relatos mínimos.

«Nosotros los traducíamos y publicábamos en nuestra revista “Rusia Cristiana”, relata el padre Scalfi y la prensa de izquierda nos acusó de habernos inventado el Samizdat, de haber escrito nosotros estos relatos, para poderlos publicar gracias a esta excusa. Ojalá hubiéramos sabido escribir como Solyenitsin», bromea el sacerdote.

«Por el Samizdat se podía acabar en un campo de concentración. Las personas eran encerradas normalmente en estos campos si se les encontraba en posesión de estos textos, o sorprendidas mientras los estaban leyendo, difundiendo o copiando», narra.



«Estos textos eran tan importantes para la gente que, a pesar de que corrían el riesgo de ser encerrados en la prisión o en campos de concentración, los difundían, y difundiéndolos, poco a poco llegaron también a Occidente. Entre los destinatarios, estaba también yo», recuerda.

Y así hacia fines de los años 50, cuando en todo Occidente se pensaba que en la Unión Soviética el cristianismo fuera ya sólo una reliquia del pasado, el padre Romano Scalfi tuvo la intuición de que en Rusia la fe cristiana no sólo existía todavía, sino que era un principio cultural y espiritual fundamental que había que despertar.

«Por esto -añade el padre Scalfi-, algunos amigos y yo, fuimos a la Unión Soviética en 1960 con dos coches y logramos “perdernos” de los guías rusos para visitar las aldeas y hablar con la gente del pueblo».



«En los años siguientes, fui varias veces a la Unión Soviética hasta que me detuvo uno que me dijo que ‘no era persona grata’ y así me quitaron el visado hasta la caída el muro de Berlín -recuerda-. De todos modos, no me di por vencido y, sin romper las relaciones de amistad, empecé a entrevistarme con estudiantes de ruso o personas que iban allí por trabajo».

Desde 1960, el padre Scalfi empezó a publicar la revista «Rusia Cristiana» que, entre mil dificultades, empezó a dar voz a los creyentes perseguidos en la URSS y a la defensa de los derechos religiosos y humanos. En los años 80, la revista cambió de nombre, ahora se llama «La Nueva Europa» y, desde 1991, se publica también en lengua rusa en Moscú.

El fin es dar a conocer en Occidente las riquezas de la tradición espiritual, cultural y litúrgica de la Ortodoxia rusa, favorecer el diálogo ecuménico sobre la base del contacto vivo entre diversas experiencias de Iglesia y contribuir a la reevangelización de Rusia.

El padre Scalfi reveló que, en 1993, para proseguir y ampliar las relaciones de amistad y colaboración nacidas en Rusia en 40 años de trabajo, «hemos creado en Moscú el Centro Cultural ‘Biblioteca del Espíritu’, que en colaboración con la Iglesia Católica local y algunas importantes instituciones de la Iglesia Ortodoxa Rusa, realiza un trabajo cultural, editorial y de distribución de libros».

La Biblioteca del Espíritu ha publicado recientemente en ruso la «Introducción al Cristianismo» de Joseph Ratzinger, con el prólogo del metropolita Kirill, presidente del Departamento para las Relaciones Exteriores del Patriarcado de Moscú.

En mayo de 2003, con motivo del decenio de la «Biblioteca del Espíritu», un grupito de colaboradores participó en una audiencia de Juan Pablo II, y en aquella ocasión le donamos el ejemplar del libro un millón distribuido por el Centro.



Otra joya del trabajo de Rusia Cristiana es la Escuela Iconográfica de Seriate (www.russiacristiana.org/iconografia.htm), la primera surgida en Italia. En torno a la Escuela, se reúne una Fraternidad de iconógrafos, empeñados en el estudio y en la obra de «revivir» la tradición del icono en Occidente.

El padre Scalfi concluye recordando que «el iconógrafo es un artista que pone a disposición sus talentos para que la oración de toda la comunidad sea sostenida por la luz divina del icono, y por esto necesitan una seria formación espiritual y técnica».

La «Escuela de Seriate» organiza desde hace años varias muestras de iconos en toda Italia y ha realizado con gran éxito una exposición de ochenta iconos, dedicados a los misterios del Rosario y a la Madre de Dios, actualmente expuesta en Venecia (http://www.exibart.com/profilo/eventiV2.asp/idelemento/45453).