13 febrero 2009

El nuevo patriarca ortodoxo ruso pide al Papa proseguir el diálogo ecuménico


Espera en un "fructífero desarrollo" de las relaciones entre las respectivas Iglesias




MOSCÚ, viernes 13 de febrero de 2009 (ZENIT.org).- "Un fructífero desarrollo" de las relaciones entre la Iglesia católica y la ortodoxa rusa es cuanto augura Su Santidad Kiril, patriarca de Moscú y de Todas las Rusias, en un mensaje transmitido a Benedicto XVI para agradecerle por las felicitaciones que el Papa le ha enviado con ocasión de su elección.







En el texto, traducido por "L'Osservatore Romano", el patriarca explica que "entre los muchos deberes que se presentan ante el Primado de la Iglesia Ortodoxa Rusa, una de las prioridades la constituye la necesidad fundamental de atestiguar y afirmar los valores del Evangelio de Cristo en la sociedad contemporánea".

Kiril se dice convencido de que a esto deben contribuir el diálogo y la colaboración de todos aquellos que se hacen llamar cristianos", y por ello asegura al Papa que la Iglesia Ortodoxa Rusa "seguirá inmutablemente abierta a la cooperación con cuantos se declaran seguidores del Señor Jesucristo y mantienen la visión tradicional de los contenidos del mensaje que los cristianos deben llevar al mundo contemporáneo".

"Entre los colaboradores en este campo, la Iglesia católica de Roma ocupa un lugar particular", reconoce el Patriarca.

De la misma forma, "un sitio particular en los esfuerzos comunes de los cristianos, orientados a conseguir las finalidades expuestas, es el ocupado por Usted personalmente, Santidad", añade dirigiéndose al pontífice.

"Espero sinceramente un fructífero desarrollo de las relaciones entre nuestras Iglesias", concluye el mensaje con el que Kiril augura a Benedicto XVI "paz, salud y ayuda de Dios en su tarea", y le saluda "con afecto en el Señor".

Kiril, en el siglo Vladimir Gundiaiev, fue elevado a la guía de la Iglesia ortodoxa rusa el 27 de enero pasado. Sucedió a Alejo II, muerto el 5 de diciembre de 2008. La ceremonia de su entronización tuvo lugar el 1 de febrero.



No habrá encuentro en 2009


El 2 de febrero, el nuevo Patriarca recibió a la delegación católica oficial que había participado en la ceremonia de entronización, el día anterior.

En el encuentro, el Patriarca expresó su esperanza "de que las relaciones entre ambas Iglesias se desarrollen ulteriormente en una atmósfera de confianza y cooperación recíproca, en primer lugar para defender y afirmar los valores cristianos tradicionales y en el mundo", señala la página web del Patriarcado de Moscú, según informa la agencia rusa Interfax.






Según el Patriarca, el hecho de que las posturas de católicos y ortodoxos concuerden en muchos aspectos de la vida de la sociedad actual, podría representar una óptima base para esta interacción.

La delegación católica estaba compuesta por el cardenal Walter Kasper, presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, el secretario el obispo Brian Farrell, L.C., por el arzobispo Antonio Mennini, representante de la Santa Sede ante la Federación Rusa, por monseñor Paolo Pezzi, arzobispo de la Madre de Dios de Moscú, y por el sacerdote jesuita Milan Zust.

El cardenal Kasper entregó al nuevo Patriarca un mensaje de Benedicto XVI en el cual el Papa subrayaba el papel de Kiril -durante muchos años presidente del Departamento para las Relaciones Eclesiales Externas del Patriarcado- a la hora de "forjar una nueva relación entre nuestras Iglesias".

"Una relación basada en la amistad, en la mutua aceptación y el diálogo sincero", añadía el Papa, confesando que nutre "grandes esperanzas" en que ambas Iglesias continuarán "cooperando para encontrar modos de fomentar y reforzar la comunión en el Cuerpo de Cristo".

El purpurado ofreció al patriarca también un regalo del Papa, un cáliz como símbolo del deseo de llegar a la plena comunión.


Según el Patriarcado de Moscú es improbable que el esperado encuentro entre Benedicto XVI y Kiril tenga lugar en el año 2009.

"Es posible llegar a un acuerdo [entre la Iglesia ortodoxa rusa y la Iglesia católica romana], pero hace falta tiempo", afirmó al respecto el arcipreste Vsevolod Chaplin, vicerresponsable del Departamento para las Relaciones Externas, a la emisora de radio rusa Finam.

El arcipreste afirmó que "nunca se ha excluido este encuentro" ya que no hay "obstáculos de principio", pero confesó que los fieles ortodoxos sienten "dolor y preocupación" por la actividad misionera de la Iglesia católica.

"El patriarca, como el Papa, pone en primer lugar, no los sentimientos humanos, sino la preservación del credo, de la unidad y de la paz en su Iglesia", añadió.





Por esto, precisó, el poder de Kiril, "a pesar de su proyección externa, está restringido por una serie de factores, en primer lugar la opinión de los fieles, del clero y de los obispos".

Tres encuentros anteriores

Kiril y el Papa Benedicto XVI se han encontrado en tres ocasiones, cuando el primero era Metropolita de Smolensko y Kaliningrado. La primera, el 25 de abril de 2005, el día después de la Misa de entronización del Pontífice, En aquella ocasión, Kiril subrayó la necesidad de cooperación por parte de ambas Iglesias para defender los valores cristianos en la Europa actual.

El 18 de mayo de 2006, Kiril viajó a Roma para bendecir la nueva iglesia del Patriarcado de Moscú, que está situada cerca de la Basílica de San Pedro. Tras su encuentro con Benedicto XVI, afirmó haber tenido con él "una conversación muy importante sobre las perspectivas de desarrollo de nuestras relaciones", y que ha llegado "el momento de que nuestras Iglesias trabajen juntas para preservar el cristianismo en Europa".

El último encuentro tuvo lugar el 7 de diciembre de 2007, cuando Kiril visitó nuevamente el Vaticano.


La Iglesia Rusa acelera los preparativos para la reunión del Patriarca con el Papa, pero aún hay obstáculos


Moscú, 13 de febrero, RIA Novosti. Un alto representante de la Iglesia Ortodoxa de Rusia (IOR) admitió hoy que todavía subsisten escollos para que el Patriarca Kiril se reúna con el Papa Benedicto XVI, aunque el objetivo es aproximar tal encuentro en lo posible.

El Patriarca Kiril "continuará la línea de su antecesor", Alexis II, "en lo que concierne a las relaciones entre los ortodoxos y los católicos", manifestó hoy el obispo de Viena y Austria Ilarion, representante de la IOR ante los organismos europeos.

El objetivo a día de hoy, señaló, es "organizar con la máxima brevedad posible" una entrevista entre el Patriarca y el Pontífice.

Al mismo tiempo, el obispo constató que siguen sin eliminar dos obstáculos fundamentales para tal encuentro: "el proselitismo y la espinosa situación en Ucrania donde hay problemas entre creyentes ortodoxos y greco-católicos".

Preguntado por la eventual fecha de una reunión entre el Papa y el Patriarca, Ilarion dijo que "no es una cuestión del tiempo sino del objetivo". "Nuestra visión consiste en que primero necesitamos preparar una posición común y después proceder a la organización del encuentro". Hace falta "prepararlo bien", para que no sea "un encuentro protocolario ante las cámaras de televisión".

La Iglesia Ortodoxa de Rusia y el Vaticano, dijo, deberían "evitar la agresividad" y procurar que "los ortodoxos y los católicos sean aliados, no rivales".

01 febrero 2009

La Iglesia ortodoxa rusa entroniza a su nuevo patriarca


MOSCU, 1 de Febrero 2009

El patriarca de Moscú y de todas las Rusias, Kirill, fue entronizado el domingo en la catedral de Cristo Salvador en Moscú como jefe de una Iglesia ortodoxa en auge desde la caída del comunismo. Kirill ha sido coronado como el patriarca número 16 de la Iglesia Rusa desde que el título fue creado en 1859. Se trata del primero en ser elegido tras la caída de la Unión Soviética
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El presidente Dmitry Medvedev y el primer ministro Vladimir Putin presenciaron la compleja ceremonia desde cerca del altar. La duquesa Maria Vladimirovna, descendiente del último zar, también asistió.

La ceremonia se prolongó tres horas, lo que no arredró a los miles de fieles que comenzaron a hacer cola a las puertas del templo a las siete de la mañana, pese a los 20 grados bajo cero que marcaban los termómetros en Moscú. La llegada de Kirill al templo en limusina fue recibida con quince minutos de repique de las cinco campanas de la catedral y el tradicional pan con sal, símbolo de bienvenida en este país.

"¡Axios!, ¡Axios!, ¡Axios!" ("¡Es digno!", en griego), corearon los aproximadamente 4.000 asistentes a la ceremonia, entre los que se encontraban más de 700 arzobispos, clérigos y seglares que integran el concilio general de la IOR que el pasado martes eligió a Kirill en votación secreta, otros dignatarios ortodoxos con hábitos dorados y representantes de otras confesiones, responsables políticos y creyentes reunidos en el interior del imponente edificio situado en el corazón de Moscú. La Iglesia Católica estuvo representada por el cardenal Walter Kasper, presidente del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos.





Con estas palabras, Kirill, que fue elegido el martes por un concilio, quedó formalmente entronizado como nuevo patriarca de la Iglesia ortodoxa rusa. Unos minutos antes, los metropolitas de Kiev y de Minsk le hicieron sentarse tres veces en la silla patriarcal, ubicada en el centro del altar, cantando junto con el clero y la congregación conforme al rito en vigor.

Los sacerdotes entonaron los profundos y sonoros tonos de base utilizados en la antigua liturgia ortodoxa, que eran interrumpidos por enérgicas alabanzas y agradecimientos por el nuevo patriarca, expresados por el coro ubicado en los balcones de la catedral.

Luego los diáconos reemplazaron las vestimentas de arzobispo que usaba Kirill y le pusieron la de patriarca: el "saccos" (casulla patriarcal), de un color intensamente carmesí, y el amito grande (cinta ancha y larga con imágenes de cruces); así como le entregaron dos panagías (medallón colgado de cadena larga, con icono pequeño de la Virgen), cruz y mitra patriarcal.





Especialmente para la ceremonia de entronización, le fabricaron un manto patriarcal verde y un "kukol" blanco (gorro cónico redondo). En la parte frontal y los extremos delanteros del "kukol" están bordadas imágenes de los serafines de seis alas, y en lo alto figura una cruz. El color blanco es símbolo de la luz divina inmaterial y la pureza del alma. Las imágenes de los serafines simbolizan la posición cimera del Patriarca en la Iglesia Rusa.

El manto es una especie de capa larga, que no tiene mangas y se abrocha sólo en el cuello. Se pone sobre la sotana durante las ceremonias solemnes. El manto de los monjes ordinarios es negro; el de los obispos, de color violeta; el de los metropolitas, azul, y el del patriarca, verde (color que simboliza la vida eterna en el cristianismo).

En el manto hay tres franjas anchas bicolores, que simbolizan la doctrina que deriva del Antiguo y el Nuevo Testamentos, la que predica el Patriarca.

Al final de la ceremonia, se puso la túnica verde de patriarca y un tocado blanco con una cruz en la parte superior llamada "kukol".

Acto seguido, se le entregó el báculo de madera con oro incrustado del metropolita Piotr (que data del siglo XIV), y fue quien trasladó la sede de la IOR a Moscú. Esta es una de las más preciadas reliquias de la Iglesia ortodoxa rusa, que está expuesta normalmente en los museos del Kremlin.

El Patriarca recibió también un cetro y una bandera con las iniciales PK (Patriarca Kiril), tras lo cual ofició personalmente la eucaristía.

Seguidamente, las campanas de la catedral de mármol blanco construida tras la caída de la URSS por orden del ex presidente Borís Yeltsin repicaron durante varios minutos para comunicar la buena nueva: la Iglesia Ortodoxa ya tiene un nuevo patriarca.

En su discurso, y ante los dos máximos mandatarios políticos del país, Kirill I ha hablado de la independencia de la Iglesia respecto al Estado, algo de importante valor dada su condición de primer Patriarca elegido tras la caída de la URSS y por tanto nombrado sin injerencias políticas.

Eso sí, ha puntualizado que ambas instituciones deben trabajar juntas: “Las relaciones entre la Iglesia y el Estado deben realizarse dentro de un diálogo de buena voluntad y sobre bases constitucionales, por el bien de la Iglesia, el Estado y el pueblo”.



Alexis II, Presidente Putin y Kirill


Kiril también ha hecho una llamada a la unidad dentro de la Iglesia Ortodoxa, pero igualmente a la apertura.

Precisamente se espera que éste sea uno de los puntos que marquen su patriarcado. Partidario del ecumenismo, todo apunta a que tenderá puentes con la Iglesia Católica, como ya hizo cuando desempeñaba su labor como responsable de la diplomacia de la Iglesia Ortodoxa Rusa.

El nuevo patriarca dijo que su prioridad era llevar a Dios a los más jóvenes. Sostuvo que la Iglesia no podía esperar "en momentos de relativismo moral, cuando la propaganda de la violencia y la depravación secuestra el alma" de los jóvenes.

Kirill también sugirió que podría tener un rol más activo como pastor de los 30 millones de los rusos ortodoxos que viven en el extranjero.

Tras prometer mantener la unidad de la Iglesia en Rusia, Kirill sostuvo que incrementaría el diálogo con otros Estados ex soviéticos y sus instituciones religiosas.

"El Patriarca es el defensor de las fronteras canónicas exteriores de la Iglesia (...) siempre estaré abierto al diálogo con las Iglesias hermanas", -aunque no mencionó a los católicos romanos directamente- señaló Kirill durante su homilía, en la que criticó el "relativismo moral" del mundo actual. La ceremonia, durante la que sonó música compuesta por un diácono cuyo padre fue fusilado bajo la URSS, concluyó con las felicitaciones por parte de Medvédev y Putin, ambos creyentes y que mantenían una estrecha relación con el anterior Patriarca.

Medvedev y Putin, acompañados por sus esposas con sus cabezas cubiertas por pañuelos blancos, se santiguaron bajo la impresionante bóveda hacia la cual se elevaba el humo del incienso. La viuda del primer presidente de la era postsoviética Boris Yeltsin, fallecido en 2007, Naina, también estaba presente.

Medvedev abogó por un diálogo "intenso y solidario" con el nuevo jefe de la Iglesia ortodoxa rusa en un discurso al final de la ceremonia. Su esposa, Svetlana, fue la primera persona en recibir la comunión de manos del patriarca.



Svetlana

Desde el desmoronamiento de la Unión Soviética, la Iglesia ortodoxa ha experimentado un renacimiento espectacular en Rusia, donde se ha convertido en un pilar de la identidad nacional. Tres cuartas partes de la población rusa se declaran ortodoxos, frente a sólo un cuarto de la misma poco antes de la caída de la URSS, en 1991.

Desde 1989 estaba al frente de la diplomacia de la Iglesia rusa y se le considera abierto al mundo. Podría modernizar la comunicación de la Iglesia en Rusia, aún manteniéndose tradicionalista en el fondo, estiman los expertos.

La prensa rusa recordó tras la elección de Kirill que él es el autor de la Declaración de los Derechos y las Dignidades del Hombre, que denuncia los valores liberales y fue muy criticada por los defensores de los derechos humanos.

Los modales de Kirill, muy mediático, le distinguen sin embargo de otros dignatarios ortodoxos y le atraen los reproches de la rama más conservadora del clero ortodoxo.

No se opone a la propagación de los valores ortodoxos por los roqueros por estimar que "unas frases (suyas) pueden producir más efecto sobre los jóvenes que un sermón en la iglesia".

"Que Dios guarde a cualquier patriarca de entrar en la historia como un reformista", declaró Kirill tras ser elegido.

El nuevo Patriarca ruso parece apto a mejorar las espinosas relaciones de la Iglesia ortodoxa rusa con los católicos. Como "ministro de Relaciones Exteriores" del patriarca Alexis II, fallecido en diciembre, se ha reunido tres veces con el papa Benedicto XVI.



Medvédev confia en la posibilidad de desarrollar un diálogo solidario entre la Iglesia y el Estado


Moscú, 1 de febrero, RIA Novosti. El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, felicitó al Patriarca de Moscú y toda Rusia, Kirill, con motivo de su entronización y expresó la esperanza en poder desarrollar un diálogo solidario entre la Iglesia y el Estado.

 



"La entronización de usted es un acontecimiento de gran importancia para la vida de nuestro país y de todos los pueblos ortodoxos. Es un acontecimiento que abre una nueva época en el desarrollo de la fe ortodoxa en Rusia y crea nuevas condiciones, espero, para sostener un diálogo solidario entre la Iglesia Ortodoxa Rusa y el Estado", dijo el presidente, al felicitar al nuevo Patriarca con motivo de su entronización.
 
El servicio patriarcal es una tarea ardua. En épocas anteriores, la proeza patriarcal consistió a menudo en darle protección al pueblo en situaciones trágicas, señaló Medvédev.
 
"En nuestros días, en que Rusia se desarrolla vertiginosamente, y el mundo está lleno de contradicciones y problemas, igual que hace siglos, la labor conjunta entre el Estado y la Iglesia Ortodoxa Rusa es de mucha necesidad para nuestro país y para todos los pueblos ortodoxos", declaró.

El jefe del Kremlin deseo "fuerza y salud" a Kirill y también hizo votos porque la IOR y el Estado sigan cooperando y dialogando por el bien de Rusia.

Rusia es un Estado complicado, donde conviven diversos pueblos y diversas confesiones. En este sentido, el Patriarca de Moscú y toda Rusia tiene una misión especial, subrayó el presidente.



Kirill, un diplomático de fuerte carácter al frente de la Ortodoxia rusa


El metropolita Kirill fue entronizado el domingo 1 de febrero de 2009, Patriarca de Moscú y de Todas las Rusias. Desde ahora será el Primado de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Con ello Kirill se convirtió en el XVI Patriarca de Moscú y todas las Rusias y obtuvo el título de Santísimo Patriarca. Es un experimentado diplomático famoso por su independencia de pensamiento y su voluntad de ampliar la influencia de la Iglesia ortodoxa en la esfera social y política de Rusia.

A sus 62 años, este hombre con la misma larga barba blanca que caracteriza a los dignatarios ortodoxos, hereda la cabeza de una Iglesia que se reforzó desde la caída de la Unión Soviética y durante el Patriarcado de Alexis II, fallecido en diciembre de 2008 y de quien Kirill fue un cercano colaborador.





Hasta ahora metropolita de Smolensk y Kaliningrado y durante casi dos meses jefe interino de la Iglesia ortodoxa rusa, Kirill es el único alto responsable ortodoxo popular entre los rusos gracias a su propio programa semanal de televisión "Las palabras del pastor".

Además, a lo largo de sus casi 20 años como director del poderoso departamento de Relaciones Exteriores del Patriarcado de Moscú -el equivamente de una cancillería- se convirtió en el rostro de la Ortodoxia rusa en el extranjero.

Desde ese cargo estableció unas relaciones con el Vaticano que le han acarreado críticas, en un ambiente de acusaciones de proselitismo contra los católicos.

Según los expertos, Kirill no es un reformista pero tiene una mente independendiente y quiere que la Iglesia juegue un papel político y social. Por eso, las autoridades rusas no lo controlarán fácilmente.

"Con Kirill, la Iglesia podría tener la oportunidad de ser independiente en la escena política en vez de seguir siendo objeto de las manipulaciones del Estado", señaló el semanal Vlast.



Según su biografía oficial, Kirill manifestó su inclinación hacia la religión desde su más tierna infancia, en una familia donde su padre y su abuelo fueron popes.

En 1965, a los 19 años, Kirill -cuyo verdadero nombre es Vladimir Gundiayev- entró en el seminario de su ciudad natal, Leningrado (noroeste, actual San Petersburgo).

Según su hermana Elena -citada en el diario popular Tvoi Den- siendo aún estudiante le dijo: "si no encuentro una chica con la quiera pasar el resto de mi vida, me haré sacerdote". Y se dio como plazo hasta el 27 de marzo de 1969.

El 3 de abril de ese año, Kirill vistió los hábitos sacerdotales y en los años 70 aceleró su carrera: primero fue secretario personal del metropolita Nikodim de Leningrado y a partir de 1971 ocupó su primer cargo diplomático como representante del Patriarcado de Moscú ante el Consejo Mundial de las Iglesias. En ese cargo acompañó regularmente al patriarca Pimen en sus viajes antes de ser nombrado jefe del departamento de Relaciones Exteriores en 1989.

El 25 de febrero de 1991 fue nombrado metropolita de Smolensk y Kaliningrado.

En los años noventa su reputación se vio empañada: mientras la Rusia postsoviética caía en el marasmo económico, la prensa le apodó el "metropolita del vodka", por las presuntas acusaciones de aprovecharse de las exenciones fiscales sobre el alcohol y el tabaco de que se beneficia la Iglesia ortodoxa. Estas últimas le valieron la reputación del "hombre más rico de la Iglesia ortodoxa rusa", recordó recientemente la publicación opositora Novaia Gazeta.

El nuevo Patriarca es un considerado un firme partidario del ecumenismo, al igual que el Papa Benedicto XVI, con el que se entrevistó en el Vaticano en 2007, lo que ha alimentado las esperanzas de que ambas iglesias superen el cisma que las separa desde 1054. Además, Kirill es partidario de convertir en obligatoria la asignatura de religión ortodoxa, pese a que en Rusia hay otras tres religiones oficiales (Islam, Judaísmo y Budismo), y de relajar ciertas costumbres para que los jóvenes regresen a las iglesias.

A partir de ahora, el 1 de febrero será fiesta de guardar para todos los ortodoxos.


MENSAJE DEL PAPA AL PATRIARCA RUSO CON MOTIVO DE SU ENTRONIZACIÓN

"Tengo serias esperanzas de que continuaremos cooperando"

CIUDAD DEL VATICANO, lunes 2 de febrero de 2009 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación el texto completo del mensaje de Benedicto XVI a Su Santidad Kiril, nuevo patriarca de Moscú y de Todas las Rusias, con motivo de su entronización, que tuvo lugar este domingo 1 de febrero en la catedral de Cristo Salvador de la capital rusa.



A Su Santidad Kiril, patriarca de Moscú y de Todas las Rusias

Felicito a Su Santidad con alegría al asumir la gran responsabilidad de pastorear a la venerable Iglesia ortodoxa rusa. Recuerdo perfectamente la buena voluntad que ha caracterizado nuestros encuentros en la época de su servicio como presidente del Departamento de Relaciones Eclesiales Externas. Con ocasión de su entronización, deseo por tanto reafirmarle mi estima y mi cercanía espiritual.

Rezo para que el Padre celestial le conceda la abundancia de los dones del Espíritu Santo en su ministerio, que le capaciten para guiar a la Iglesia en la paz y el amor de Cristo.

Usted es ahora el sucesor de nuestro amado hermano de reverenciada memoria, Su Santidad Alejo II, que dejó a su pueblo una profunda y respetuosa herencia de renovación y desarrollo eclesial, al guiar a la Iglesia ortodoxa rusa fuera del largo y difícil periodo de sufrimiento bajo un sistema totalitario y ateo, a una nueva y activa presencia y servicio a la sociedad de hoy.

El patriarca Alejo II trabajó asiduamente por la unidad de la Iglesia ortodoxa rusa y por la comunión con las demás Iglesias ortodoxas. Al mismo tiempo, mantuvo un espíritu de apertura y cooperación con los demás cristianos, y particularmente con la Iglesia católica, para la defensa de los valores cristianos en Europa y en el mundo.

Estoy seguro de que Su Santidad continuará edificando sobre este sólido fundamento, por el bien de su pueblo y para beneficio de los cristianos de todas partes.

Como presidente del Departamento de Relaciones Eclesiales Externas, usted mismo desempeñó un papel relevante al forjar una nueva relación entre nuestras Iglesias, una relación basada en la amistad, en la mutua aceptación y el diálogo sincero al afrontar las dificultades de nuestro viaje común. Tengo serias esperanzas de que continuaremos cooperando para encontrar modos de fomentar y reforzar la comunión en el Cuerpo de Cristo, en fidelidad a la oración de nuestro Salvador de que todos sean uno, para que el mundo crea (cf. Jn 17:21).

Consciente de las enormes responsabilidades que acompañan el ministerio espiritual y pastoral al que el Espíritu Santo le ha llamado, renuevo a Su Santidad la seguridad de mis oraciones y buena voluntad fraterna. Pido al Dios Todopoderoso que le bendiga con su amor, que vele sobre la amada Iglesia rusa, y que sostenga a los obispos, sacerdotes y a todos los fieles en la esperanza que no falla, que es nuestra en Cristo Jesús.

En el Vaticano, a 28 de enero de 2009

BENEDICTUS PP. XVI



Митрополит Кирилл стал Патриархом Московским и всея Руси Ceremonia de entronización del Patriarca Kirill I. Resumen breve(05:29)

Церемония передачи патриарху Кириллу символов патриаршей власти Ceremonia de entronización del Patriarca Kirill I. Resumen breve(04:57)

Церемония передачи патриарху Кириллу символов патриаршей власти Ceremonia de entronización del Patriarca Kirill I (47:46)

Церемония передачи патриарху Кириллу символов патриаршей власти Ceremonia de entronización del Patriarca Kirill I (30:52)

Церемония передачи патриарху Кириллу символов патриаршей власти Ceremonia de entronización del Patriarca Kirill I (32:24)

Церемония передачи патриарху Кириллу символов патриаршей власти Ceremonia de entronización del Patriarca Kirill I (36:47)

29 enero 2009

Benedicto XVI a los obispos católicos rusos: “proseguid el diálogo con la Iglesia ortodoxa”

Al recibirles hoy en visita “ad limina”

CIUDAD DEL VATICANO, jueves 29 de enero de 2009 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación el discurso completo que el Papa ha dirigido hoy a los obispos católicos de Rusia, presentes en Roma para la visita “ad limina apostolorum”.






Queridos y venerados hermanos

En el contexto del Año Paulino, que estamos celebrando, me es particularmente grato acogeros y os saludo con alegría con las palabras del Apóstol: “Gracias a vosotros y paz de parte de Dios, Padre nuestro, y del Señor Jesucristo” (1 Cor 1,3). Habéis venido a Roma para venerar los lugares sagrados donde san Pedro y san Pablo han sellado su existencia al servicio del Evangelio con el martirio, y este es precisamente el primer significado de la visita ad limina Apostolorum.

 Sucesores de los Apóstoles, encontráis al Sucesor de Pedro, poniendo a la luz la comunión que os liga a él. La comunión con el Obispo de Roma, garante de la unidad eclesial, permite a las comunidades confiadas a vuestros cuidados pastorales, aunque minoritarias, de sentirse cum Petro y sub Petro, parte viva del Cuerpo de Cristo extendido por toda la tierra. La unidad, que es don de Cristo, crece y se desarrolla de hecho en las situaciones concretas de las diversas Iglesias locales. Al respecto, el Concilio Vaticano II recuerda que “los obispos son el principio visible y el fundamento de la unidad en sus Iglesias, formadas a imagen de la Iglesia universal, y en ellas y por ellas se constituye la una y única Iglesia católica” (Cost. Lumen gentium, 23). A vosotros, Pastores de la Iglesia que vive en Rusia, el Sucesor de Pedro os renueva la expresión de su solicitud y cercanía espiritual, animándoos a continuar unidos en la actividad pastoral, beneficiandoos también de la experiencia de la Iglesia universal.





He escuchado con gran interés cuanto me habéis referido sobre vuestras comunidades, que están viviendo un proceso de maduración y van profundizando juntas su “rostro” de Iglesia católica local. A esto tiende por otro lado vuestro esfuerzo de inculturación de la fe. Expreso de corazón mi vivo aprecio por el esfuerzo con que cuidáis el relanzamiento de la participación litúrgica-sacramental, de la catequesis, de la formación sacerdotal y de la preparación de un laicado maduro y responsable, que sea fermento evangélico en las familias y en la sociedad civil. 

Por desgracia también en Rusia, como en otras partes del mundo, se registra la crisis de la familia y el consiguiente descenso de la natalidad, junto con el resto de problemas a los que se enfrenta la sociedad contemporánea. Como es sabido, estos problemas preocupan también a las autoridades estatales, con las cuales es oportuno por tanto proseguir la colaboración por el bien de todos. En este contexto vuestra atención se dirige especialmente a los jóvenes, a los que la comunidad católica rusa, fiel a la “memoria” de sus propios testigos y mártires y utilizando los oportunos instrumentos y lenguajes, está llamada a transmitir inalterado el patrimonio de santidad y de fidelidad a Cristo, y los valores humanos y espirituales que están en la base de una eficaz promoción humana y evangélica.





Queridos Hermanos en el Episcopado, dado que no son pocas las preocupaciones con las que debéis mediros día a día, os exhorto a no desanimaros si os parecen a veces modestas las realidades eclesiales, y si los resultados pastorales que obtenéis no parecen corresponder a los esfuerzos realizados. Alimentad más bien, en vosotros y en vuestros colaboradores, un auténtico espíritu de fe, con la conciencia totalmente evangélica de que Jesús no dejará de hacer fecundo, con la gracia de su Espíritu, vuestro ministerio para gloria del Padre, según tiempos y modos que sólo Él conoce. 

Seguid promoviendo y cuidando, con esfuerzo y atención constantes, las vocaciones sacerdotales y religiosas: la de las vocaciones es una pastoral particularmente necesaria en este tiempo nuestro. Tened cuidado en formar presbíteros con la misma solicitud de san Pablo a su discípulo Timoteo, para que sean auténticos “hombres de Dios” (cfr 1 Tm 6,11). Sed para ellos padres y modelos en el servicio a los hermanos; animad su fraternidad y amistad y colaboración; sostenedlos en la formación doctrinal y espiritual permanente. Rezad por los sacerdotes y junto con ellos, sabiendo que sólo quien vive con Cristo y en Cristo puede ser su fiel ministro y testigo. Igualmente, dad importancia a la formación de las personas consagradas y al crecimiento espiritual de los fieles laicos, para que sientan su vida como una respuesta a la llamada universal a la santidad, que debe expresarse en un coherente testimonio evangélico en todas las circunstancias diarias.





Vosotros vivís en un contexto eclesial particular, es decir, en un país marcado en la mayoría de su población por una tradición milenaria ortodoxa con un rico patrimonio religioso y cultural. Es esencial tener en cuenta la necesidad de un renovado esfuerzo en el diálogo con nuestros hermanos y hermanas ortodoxos; sabemos que este diálogo, a pesar de los progresos alcanzados, conoce aún algunas dificultades. En estos días me siento espiritualmente cercano a los queridos hermanos y hermanas de la Iglesia Ortodoxa Rusa, que se alegran por la elección del Metropolita Kiril como nuevo Patriarca de Moscú y de Todas las Rusias: a él le dirijo mis más cordiales saludos por la delicada tarea eclesial que le ha sido confiado. Pido al Señor que nos confirme a todos en el empeño de caminar juntos en el camino de la reconciliación y del amor fraterno.

Que vuestra presencia en Rusia sea una llamada y un estímulo al diálogo también personal. Si en los diversos encuentros no se llega siempre a afrontar cuestiones de fondo, con todo estos contactos contribuyen a un mayor conocimiento mutuo, gracias al cual podéis colaborar juntos en ámbitos de interés común, para la educación de las nuevas generaciones. Es importante que los cristianos afronten unidos los grandes desafíos culturales y éticos del momento presente, que conciernen a la defensa de la vida en todas sus fases, a la tutela de la familia y otras cuestiones urgentes económicas y sociales.




Queridos Hermanos, alabo al Señor y os estoy profundamente agradecido por el bien que realizáis, desarrollando vuestro ministerio episcopal en fidelidad plena al Magisterio. Os aseguro un recuerdo diario en la oración. Que a través vuestro llegue mi agradecimiento a los sacerdotes, a los religiosos, a las religiosas y a los laicos, que colaboran con vosotros en el servicio de Cristo y de su Evangelio. Invoco la materna intercesión de la beata Virgen María y de los Apóstoles Pedro y Pablo sobre vosotros y sobre vuestros programas apostólicos, e imparto de corazón una especial Bendición Apostólica a cada uno de vosotros, extendiéndola con afecto a los sacerdotes, a los religiosos y religiosas y a la entera comunidad católica que da testimonio de Cristo entre las poblaciones de la Federación Rusa.



Diálogo con los ortodoxos en Rusia

27 enero 2009

HABEMUS     PATRIARCA: METROPOLITANO KIRILL


Los delegados del Concilio General de la Iglesia Ortodoxa Rusa, IOR, eligieron al nuevo primado de la Institución. Se trata del Guardián del sillón del Patriarca, metropolitano Kirill de las diócesis de Smolnsk y Kaliningrado. Valga destacar que el Patriarca de Moscú y de Toda Rusia fue elegido en votación secreta por mas de 700 personas. Entre clérigos, monjes y laicos de 64 países.





Las campanas de la Catedral de Cristo Redentor echadas al viento anunciaron solemnemente que la IOR había elegido su nuevo primer jerarca. El único suceso no previsto fue el que el tercer candidato a Patriarca, el metropolitano Filaret de Minsk y Slutsk retiró su candidatura a favor de monseñor Kirill, de ahí que las elecciones se celebraron entre dos aspirantes al trono del Patriarca: los metropolitanos Kirill y Climent, de las diócesis de Kaluga y de Borovsk. En la primera ronda fue elegido por mayoría de votos, 508 de 677 papeletas, monseñor Kirill. Poco antes del anuncio de los resultados de la votación en el templo ocurrió un milagro: comenzó a estilar mirra el icono de Nuestra Señora de la Apaciguadora de los corazones viles.

Por lo demás, la decisión del Concilio General era esperada antes de las elecciones. Fue normal que tras el deceso del patriarca Alexi, el 5 de diciembre de 2008, el metropolitano , como dignísimo jerarca de la Iglesia fuera elegido titular interino de la IOR, en el idioma ortodoxo, Guardián del Sillón del Patriarca. El metropolitano Kirill había determinado ya mucho antes de esta decisión las vías de la IOR.

Todo lo que hagamos que se asiente sobre la piedra sólida de la santa fe de la ortodoxia. San Filaret, metropolitano de Moscú instaba a los cristianos a recordar que los apóstoles y padres de la Iglesia propagaban la fe no con la fuerza de las leyes del mundo pagano sino con la fuerza de la fe sólida, del amor y del sacrificio.


Catedral de Cristo Redentor

En nombre del electo Patriarca de Moscú y de Toda Rusia es conocido no solo en el país, sino en todo el mundo. El Titular del departamento de relaciones exteriores del Patriarcado de Moscú comenzó su apostolado en 1965, cuando el joven cartógrafo, de nombre de pila Vladimir Gundiayev ingresó en el Seminario Conciliar de Leningrado. En los años de su servicio a la Iglesia ha visitado casi todas las diócesis ortodoxas del mundo. Mas de una vez ha conversado con el Primado de la Iglesia Católica, el obispo de Roma, Benedicto XVI. Fue un participante activo además de la firma del Acta de Comunión espiritual que significó la reunificación de las Iglesias ortodoxas del Patriarcado de Moscú y del extranjero, en 2007. La ceremonia solemne de entronización del nuevo Patriarca tendrá lugar el 1º de febrero en la Catedral de Cristo Redentor.


Kiril, aperturista y partidario de tender puentes con la Iglesia Católica

Ignacio Ortega Moscú, 27 ene (EFE).- El nuevo Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa (IOR), el metropolita Kiril de Smolensk y Kaliningrado, es considerado un religioso aperturista y partidario de tender puentes con la iglesia Católica.

Kiril, que sustituye al recientemente fallecido Alexis II, quien dirigió los destinos de la IOR desde 1990 hasta finales de 2008, es el patriarca ortodoxo número XVI de la historia de este país.

Jefe del departamento Eclesiástico Exterior desde 1989, Kiril ha sido el máximo representante de la IOR en la nueva ronda de consultas con el Vaticano iniciada tras la entronización del Papa Benedicto XVI en 2005.

"En estos momentos se dan todas las condiciones para la solución de los problemas que nos han enfrentado en los últimos años", señaló Kiril tras reunirse en Roma con el Pontífice, al que conoce desde los años 70 del pasado siglo.




Kiril, de 62 años, considera que Benedicto XVI "está dispuesto a poner todo de su parte para garantizar la solución en el menor tiempo posible de los problemas y evitar que surjan otros nuevos".

No sólo eso, el nuevo Patriarca ruso también aboga por que ambas iglesias cooperen estrechamente en la defensa de los valores cristianos en Europa, frente a la expansión de otros credos, como el islam.

Ese ecumenismo, también uno de los pilares del pensamiento de Benedicto XVI, le ha valido no pocas críticas por parte de los sectores más duros de la IOR.

Según todos los expertos, el nombramiento de Kiril como nuevo líder de la IOR allanará el camino para la anhelada visita del Papa romano a Rusia.

La visita de Benedicto XVI debe ir precedida de una invitación formal de Kiril, que comparte con el líder de la iglesia Católica la erudición y el conservadurismo en cuestiones morales, como la oposición al matrimonio homosexual y al sacerdocio femenino.

El anterior Pontífice, Juan Pablo II, nunca pudo visitar Rusia, debido a su mala relación con el Patriarcado ruso, que le acusó en repetidas ocasiones de proselitismo en el tradicional área de influencia de la IOR.

Nombrado metropolita en febrero de 1991, Kiril ha sido el jefe de la diplomacia de la IOR de manera interrumpida desde tiempos de la URSS (noviembre de 1989).

Kiril, cuyo nombre de seglar es Vladímir Mijáilovich Gundiáyev, nació en 1946 en Leningrado (ahora San Petersburgo) en el seno de una familia en la que su padre y su abuelo eran sacerdotes.

Siguiendo la estela de su progenitor, estudió en el seminario, tomó los votos en 1969 y a partir de 1970 impartió clases de teología dogmática y ejerció el cargo de secretario del metropolita de Leningrado, Nikodemo.

El nuevo patriarca fue durante diez años rector del Seminario y la Academia Teológica de Leningrado (1974-84), nombrado obispo de Vyborg (1976), Arzobispo de Smolensk y Kaliningrado (1988) y en 1989 se convirtió en miembro permanente del Sínodo de la IOR.

Tras la muerte del anterior patriarca en diciembre pasado, Kiril dirigió el traspaso de poderes como guardián del trono de la IOR, la versión rusa del camarlengo romano.

A diferencia de la iglesia Católica, en la IOR el guardián sí puede ser elegido por el Concilio General de la Iglesia Ortodoxa como nuevo patriarca.

Kiril es considerado el artífice del renacimiento de la iglesia ortodoxa en países como Filipinas, Irán, Irak, Corea del Norte, Vietnam; y de la reunificación con la Iglesia Ortodoxa Rusa en el Exterior, creada por los religiosos huidos tras la revolución bolchevique.

En noviembre pasado Kiril protagonizó una gira sin precedentes por América Latina en la que consagró varios templos y se reunió con Fidel y Raúl Castro en La Habana.

Kiril incluso condecoró a los hermanos Castro por dar el visto bueno a la construcción en La Habana de la primera iglesia para los fieles ortodoxos.

Al igual que su antecesor, el nuevo jefe de la IOR mantiene unas estrechas relaciones con el Kremlin y ha sido acusado de tener lazos con los servicios secretos soviéticos (KGB).

Además, la prensa rusa denunció que tanto Kiril como la IOR se beneficiaron tras la caída de la URSS de la exención de impuestos concedida por el Kremlin a la iglesia para la importación de cigarrillos.

Kiril, que participa con asiduidad en programas de televisión, ha negado rotundamente esas acusaciones, que le valieron el sobrenombre "Metropolita del Tabaco"


Biografía del patriarca Kiril de la Iglesia Ortodoxa Rusa

Moscú, 27 ene (EFE).- El XVI patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa (IOR), Kiril, hijo y nieto de clérigos, fue el jefe de la diplomacia del Patriarcado de Moscú desde 1989.



Su nombre de seglar era Vladímir Mijáilovich Gundiáyev, y nació en Leningrado, actualmente San Petersburgo, Rusia, el 20 de noviembre de 1946.

Graduado en la escuela de secundaria, cursó estudios eclesiásticos en el Seminario y la Academia Teológica de Leningrado.

En 1969 fue ordenado sacerdote y al año siguiente pasó a desempeñar el puesto de secretario personal de Nikodemo, el entonces metropolita de Leningrado, partidario de un diálogo abierto y constructivo con el Vaticano del que Kiril fue alumno.

En 1971 fue designado representante de las escuelas teológicas de la Iglesia Ortodoxa Rusa en la Asamblea General del Syndesmos, la Asociación Mundial de la Juventud Ortodoxa, de la que fue elegido miembro de su Comité Ejecutivo.

El 12 de septiembre de 1971 fue elevado a la dignidad eclesiástica de archimandrita y el 26 de diciembre de 1974 nombrado rector de la Academia Teológica de Leningrado.

Designado en 1976 obispo de Vyborg y obispo auxiliar de la diócesis de Leningrado, Kiril fue presidente del Consejo Diocesano de Leningrado y formó parte del Consejo Mundial de las Iglesias (CMI, WCC de sus siglas en inglés), en cuyo plenario, representó, en esos años, a la Iglesia Ortodoxa Rusa, la más numerosa de las confesiones ortodoxas.

Kiril ha tenido una participación destacada en las actividades ecuménicas de su fe y desde 1989 fue jefe del departamento Eclesiástico Exterior de la IOR y uno de los siete miembros permanentes del Santo Sínodo.

Como "ministro de Exteriores" del Patriarcado de Moscú, Kiril sustituyó a Filaret de Minsk.

Desde ese puesto, ha visitado la mayoría de los templos ortodoxos del mundo, se entrevistó en 2004 con Fidel Castro en Cuba, donde colocó la primera piedra del primer templo de la IOR en La Habana; en 2006 entregó a Benedicto XVI en Roma un mensaje personal del patriarca Alexis II, intervino en el proceso de reunificación de la IOR con la Iglesia Ortodoxa Rusa en el Exterior, que tuvo lugar en 2007, y junto al fallecido cabeza del Patriarcado de Moscú propició el inicio del diálogo de la Ortodoxia Rusa con otras religiones del mundo.

En 1991 fue nombrado metropolita (arzobispo) de Smolensk y Kaliningrado, y el 6 de diciembre de 2008, fue elegido, en votación secreta entre los siete miembros del Santo Sínodo, custodio del trono del Patriarcado, tras el fallecimiento de Alexis II, siendo considerado el favorito para sucederle al frente de la IOR.

Doctor de la Academia Teológica de la Iglesia Reformada de Budapest, es miembro honorario de la Academia Teológica de San Petersburgo y desde 2002 doctor "honoris causa" de la facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Perugia (Italia)


Felicitación del Papa al nuevo Patriarca de Moscú


CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 28 de enero de 2009 (ZENIT.org).- ofrecemos a continuación el texto del telegrama enviado por el Papa Benedicto XVI a Su Santidad Kiril, nuevo Patriarca de Moscú y de Todas las Rusias, y cuyo contenido ha sido hecho público hoy por la Santa Sede.



A Su Santidad Kiril

Patriarca de Moscú y de Todas las Rusias

He recibido con alegría la noticia de su elección como Patriarca de Moscú y de Todas las Rusias. Le felicito calurosamente y le deseo toda fortaleza y alegría en el cumplimiento de la gran tarea que se presenta ante usted para guiar a la Iglesia que usted preside ahora en el camino del crecimiento espiritual y de la unidad. En la oración, pido al Señor que le conceda abundancia de sabiduría para discernir su voluntad, para perseverar en el amoroso servicio al pueblo confiado a su ministerio patriarcal, y para sostenerles en fidelidad al Evangelio y a las grandes tradiciones de la Ortodoxia Rusa. Que el Todopoderoso bendiga también sus esfuerzos para mantener la comunión entre las Iglesias ortodoxas y para buscar la plenitud de la comunión que es el objetivo de la colaboración y el diálogo entre católicos y ortodoxos. Le aseguro a Su Santidad mi cercanía espiritual y el compromiso de la Iglesia católica para cooperar con la Iglesia ortodoxa rusa para un más claro testimonio de la verdad del mensaje cristiano y de los valores que únicamente pueden sostener al mundo actual en el camino de la paz, la justicia y el cuidado amoroso a los marginados. Con afecto fraterno en el Señor Jesucristo, invoco sobre usted los dones del Espíritu Santo de la esperanza, la fortaleza y la paz

BENEDICTUS PP. XVI




El Metropolita Kiril, nuevo Patriarca ortodoxo ruso


Фильм, снятый к 55-летию новоизбранного Патриарха Кирилла. Perfil biográfico del Metropolita Kiril


Elections of Russia Orthodox church new Patriarch


Coronación del Nuevo Patriarca de Moscú

El próximo fin de semana será coronado el nuevo Patriarca de Moscú y de todo Rusia. Con este motivo es bueno recordar la historia de la elección de su predecesor Tikhon, elegido en 1917:


Moscú 5 de noviembre de 1917. Junto a muchos moscovitas, aproximadamente 300 miembros del Consejo Ruso se reunió en la Catedral de Cristo Salvador.

Aquí están. Cada uno firmó su propio retrato.

Vladimir Bagdanovich, artista y miembro del Consejo dibujó más de 200 retratos de los miembros. Aquí está el profesor Pakrovsky y aqui Yevloghiy. El arzobispo Volinsky, que más tarde se convertiría en la cabeza de la Iglesia rusa en Francia. Vinyamin, Metropolita en san Petersburgo, que fue asesinado en 1923, y canonizado como mártir.

Katovsky, archiprete de la Catedral de Cristo el Salvador, también asesinado y canonizado. Viktar Vasnyisof, el pintor. Sergei Bulgakov, el filósofo. Speransky. Pavel Dymitrovich Lapin.

El eremita Alexei del Hermitage de Zousimova sacó el nombre del nuevo patriarca de la caja de las elecciones.

Hubieron tres candidatos. El metropolita de Novgorod Arseniy, el metropolita Antony y el metropolita de Moscú, Tikhon.

La divina providencia escogió a Tikhon. "Cuántas lágrimas lloraré, cuántos gemidos pronunciaré durante mi servicio como Patriarca. A partir de este día estaré a cargo de todas las Iglesias rusas y moriré por ellas cada día".




Metropolitan Kirill elected head of Russian Orthodox Church


Оглашение итогов Поместного собора назван новый

Избран новый патриарх Всея Руси

Избран новый Патриарх Московский

10 enero 2009



Conocer
la Ortodoxia


Hoy 18 de enero comienza la Semana de oración por la unidad de los cristianos que se prolonga hasta el 25 de enero, fiesta de la conversión de san Pablo. Pero no basta con un octavario, sino que hay que buscar esa unidad durante todo el año.

Deseo dedicar esta entrada al ecumenismo entre católicos y ortodoxos.



Icono de san Pedro y san Pablo

Cuando dos hermanos se pelean y dejan de tratarse, y transcurre mucho tiempo en esa situación, no es fácil reanudar las relaciones. Pues si la falta de entendimiento y enemistad entre católicos y ortodoxos han durado diez siglos, ¿qué habrá que hacer? En primer lugar rezar para que de una vez por todas se rompa esa situación, sabedores que somos hijos de un mismo Padre, y por tanto hermanos en Cristo Jesús. Tener mala memoria por los agravios mutuos, pedirse perdón, buscar el trato amable y sincero, apartando la desconfianza que todavía pueda haber. Una llamada telefónica, una carta con motivo de un aniversario, un viaje para vernos primero en mi casa y luego en la tuya, etc. Buscarse, tratarse, conocerse, comprenderse y amarse.

La antigua liturgia diaria de las Iglesias ortodoxas invita a los fieles a orar por la paz y la unidad de todos. En su Carta encíclica dirigida en 1902 a todas las Iglesias locales ortodoxas, el Patriarca ecuménico Joaquín III destacaba que la unidad de todos los cristianos era un “tema de oración y súplica incesantes”.


Icono de san Andrés

¿Cómo decir y vivir de verdad la oración que Jesús elevó al Padre: “Que todos sean uno”?

Observad la exhortación que Pablo dirige a los miembros de la comunidad de los Tesalonicenses : “que la paz reine entre vosotros” (1Tes 5, 13b), una paz que no significa simplemente la ausencia de conflicto sino una armonía en la cual los dones de todos los miembros de la comunidad contribuyen a su prosperidad y a su crecimiento. Como en el pasaje famoso sobre el amor en 1 Corintios 13, invita a la acción. El amor debe llevarse a la práctica y ser visible.




Establece una lista de estos imperativos, de las “cosas que contribuyen a la paz”: garantizar la participación de todos y valorar a los que tienen poco; sostener a los débiles; ser pacientes con todos; no devolver mal por mal sino buscar siempre el bien, entre nosotros y con respecto a todos; estar siempre alegres; orar sin cesar; dar gracias en toda circunstancia (5,14-18). Este pasaje se concluye con la afirmación de que al actuar así, la comunidad vive según “la voluntad de Dios en [su] referencia a Cristo Jesús” (5,18b). La llamada “no ceséis de orar” (5,17) forma parte de esta lista de imperativos.

Eso nos recuerda que la vida en una comunidad cristiana sólo es posible a través de una vida de oración. Más aún, Pablo pone de manifiesto que la oración es parte integrante de la vida de los cristianos precisamente cuando pretenden manifestar la unidad que se les ha dado en Cristo -una unidad que no se limita a puntos doctrinales y a declaraciones oficiales sino que se expresa en “todo lo que contribuye a la paz”- por acciones concretas que atestiguan su unidad en Cristo y entre ellos y que la hacen aumentar.

Pidamos al Padre que nos envíe los dones de su Espíritu Santo: que nuestros corazones se abran a su presencia, que le dejemos obrar en nosotros y que nos conduzca en su comunión. La unidad de la Iglesia es obra del Espíritu Santo. Nunca podremos realizarla por nuestros propios medios. Roguemos para que el Espíritu Santo descienda sobre cada uno de nosotros, que bendiga a la Iglesia de Dios con su gracia y nos una en Cristo. Tiene que haber un nuevo y continuo Pentecostés: un único bautismo, una única fe y una única eucaristía para la alabanza de la gloria de tu Nombre.




Que podamos decir con san Pablo en su carta a los colosenses: “Con alegría, damos gracias a Dios Padre, que nos ha hecho capaces de compartir la herencia del pueblo santo en la luz. Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido, por cuya sangre hemos recibido la redención, el perdón de los pecados. Él es imagen de Dios invisible, primogénito de toda criatura; porque por medio de él fueron creadas todas las cosas: celestes y terrestres, visibles e invisibles, Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades; todo fue creado por él y para él. Él es anterior a todo y todo se mantiene en él. Él es también la cabeza del cuerpo, de la Iglesia. Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, y así es el primero en todo. Porque en él quiso Dios que residiera toda la plenitud. Y por él quiso reconciliar consigo todos los seres: los del cielo y los de la tierra, haciendo la paz por la sangre de su cruz” (Col 1, 12-20).

Cristo, nuestra Pascua, presente y actuando a través de la efusión del Espíritu Santo, es la luz del amanecer de un nuevo día para el mundo destinado a renunciar a las tinieblas del pecado, de la división y del odio. ¿No es en el poder de Cristo resucitado, incitados por el Espíritu del Padre, luz de nuestros corazones y aliento de nuestras vidas, como debemos cooperar con los otros cristianos en la manifestación visible de la unidad de la Iglesia de Cristo?

 

Pongo aquí unos cuantos vídeos de la Iglesia Ortodoxa de Rusia y de la Iglesia Ortodoxa de Grecia, para que nos ayuden a valorar las costumbres y usos litúrgicos que enriquecen a la Iglesia: Unidad y Diversidad.

Desde el comienzo, este blog ha tenido una vocación ecuménica. Quise poner enlaces a las Iglesias católicas de los antiguos países de la Unión soviética y asimismo enlaces a las Iglesias Ortodoxas. Me pareció oportuno poner un enlace a la web de la Causa de Canonización del Papa Juan Pablo II que sirviese como cemento de unión entre las dos Iglesias.

Pongo el enlace a un blog de un ortodoxo español titulado DE ORTODOXIA que tiene cantidad de enlaces que hacen referencia a la ortodoxia.




Documental sobre Iglesias dedicadas a san Nicolás (29:10)


Ceremonia religiosa presidida por el Patriarca Alexis II (28:09)


Documental sobre la catedral del Cristo Salvador en Moscú, la más grande de los templos ortodoxos (21:21)


Declaraciones en la intimidad del Patriarca Alexis II (25:53)


Documental sobre el Monasterio de la isla de Valaam (01:28:31)


Ceremonia religiosa de la Iglesia Ortodoxa griega (26:47)


Ceremonia religiosa de la Iglesia Ortodoxa griega (15:40)


Ceremonia religiosa de la Iglesia Ortodoxa griega (14:13)

05 enero 2009



En Rusia se festeja ahora la Navidad









La Navidad, fiesta del nacimiento del Dios hecho hombre para la redención del mundo, fue celebrada el 25 de diciembre por una amplia parte de los cristianos: católicos, protestantes, ortodoxos griegos y otros.

Pero esta noche comenzará a celebrarla la Iglesia Apostólica Armenia, mayoritaria en su país, que tiene un calendario propio. Aquí, en su Catedral San Gregorio el Iluminador, en la calle Armenia 1353, se oficiará hoy, a las 19.30, una misa de Nochebuena, que será seguida por un pesebre viviente.





Y la Iglesia Ortodoxa Rusa, que sigue el calendario juliano, celebrará mañana la Nochebuena y pasado mañana la Navidad, al igual que la Iglesia Ortodoxa Serbia.

El calendario juliano fue impuesto por Julio César en el año 45 antes de Cristo. El papa Gregorio XIII hizo una reforma y el calendario gregoriano fue adoptado por la Iglesia Católica. Las mismas fiestas, en el calendario juliano, se celebran trece días después.

Los ortodoxos rumanos, los griegos y los del Patriarcado de Antioquía celebraron la Navidad el último 25 de diciembre, como los católicos, pero vuelven al calendario juliano para la Pascua.

La celebración de la Navidad en estos días encuentra a la Iglesia Ortodoxa Rusa en un momento muy particular, pues se halla pronta a elegir al sucesor del patriarca Alexis II, que asumió en 1990, vivió la salida del régimen comunista, y falleció en diciembre último.





Mucho ha cambiado en los últimos veinte años, hasta niveles sorprendentes. En 1987, según el propio Alexis, había apenas unos veinte monasterios en toda Rusia, y hoy son 804 en el mundo (contando 25 en el exterior). El Estado manifiestamente ateo y perseguidor de la religión emite estampillas con imágenes religiosas cristianas. En la sede principal de la Universidad de Moscú puede verse desde la calle la cruz de la capilla ortodoxa rusa, en la que hay retratos de sacerdotes que fueron asesinados. Los templos se han cuadruplicado, se han reabierto iglesias que habían sido dedicadas a depósitos u oficinas, y suelen ser muy concurridas. La enorme catedral de Cristo el Salvador, en Moscú, que Stalin demolió en 1931 y reemplazó por unas piletas, fue hecha de nuevo en muy pocos años.

La Iglesia Ortodoxa Rusa tiene hoy 29.263 parroquias y 27.216 sacerdotes. En 2007 se llegó a un acuerdo entre el patriarcado de Moscú y la iglesia del exilio, separadas por décadas.

¿Quiénes elegirán al nuevo patriarca? Un concilio al que concurren los obispos (203) y un laico, un sacerdote y un monje (si los hay) por cada diócesis. Se reunirá en Rusia a fines de enero, con unos 1300 delegados.



Navidad Ortodoxa en Rusia. En el mismo día los católicos celebran la Solemnidad de la Epifanía



El 2 de diciembre se realizó la presentación de la traducción al ruso del libro Jesús de Nazareth escrito por Joseph Ratzinger Papa Benedicto XVI- en la biblioteca espiritual de Moscú. Este es el primer libro sobre Jesucristo escrito por un Papa.

Participaron Dennis Vaselov, director de la editorial Azbuka, el arzobispo Antonio Mennini, nuncio en la Federación Rusa, el arzobispo de Moscú Paolo Pezzi y el representante del patriarcado de Moscú, el padre Igor Vishanov.

En su discurso el arzobispo Paolo Pezzi señaló el principal problema que enfrenta el cristianismo en la actualidad: La dramática realidad de nuestros tiempos es que por primera vez en dos mil años, mucha gente está perdiendo la percepción de la única cosa que siempre los inspiró la personalidad de Cristo.

Monseñor Pezzi considera existe una gran necesidad de libros como éste de Benedicto XVI para evitar que se pierda de vista a Cristo.

03 enero 2009




Monasterio de la Iglesia Ortodoxa Rusa, localizado a orillas del Lago de Amatitlán(Guatemala)




Envuelto en un ambiente de paz y escenario natural, el único monasterio de la Iglesia Ortodoxa Rusa en Guatemala es una réplica de aquellos que se localizan a lo largo y ancho de ese país europeo, y cuyas cúpulas, aseguran, sobresalen desde el otro lado del Lago de Amatitlán de entre los chalés que lo circundan.




Cinco años han transcurrido desde que comenzó su construcción, mediante la iniciativa de la religiosa conocida como madre Inés (Matushka, como le llaman los rusos), quien tuvo la ilusión de que los interiores del monasterio fueran decorados con íconos pintados por artistas rusos, de acuerdo con la tradición iconografista ortodoxa.

Pese a que aún no ha finalizado la pintura de los íconos, que se espera quede terminada para octubre de este año, en la iglesia se celebran ceremonias, como bautizos y bodas, presididos por sacerdotes ortodoxos, provenientes de diferentes partes del mundo. El 7 de noviembre del 2007 fue bendecida por 18 clérigos que vinieron al país, para ese importante acontecimiento.

Asimismo, pronto contarán con la visita de misioneros canadienses y estadounidenses.

Según Inés, en Guatemala existen unas 17 mil personas interesadas en pertenecer a esta iglesia. El camino hacia la conversión de la religiosa comenzó hace 22 años, durante un viaje a Jerusalén, donde conoció más a fondo la religión ortodoxa rusa.

El grupo de cinco artistas rusos pertenece a la escuela internacional de iconografía, cuya sede se encuentra en Kostromá (centro de Rusia) y Estados Unidos, donde estudian y enseñan el arte de decorar iglesias.

En EE. UU., Inés aprendió el arte e invitó a estos pintores a que visitaran Guatemala, y ahora se muestran asombrados del parecido de su natal Kostromá con el paisaje que rodea el monasterio.

“Todavía nos sentimos maravillados de la belleza de este lugar, donde se percibe la presencia de Dios”, expresa Tatiana Berestova, una de las artistas.

“Fue como volver a nuestra infancia en Kostromá”, manifiesta Alexander Erilov.

Los artistas dedican a la creación de sus pinturas unas 10 horas al día, desde que sale el sol hasta que oscurece, y utilizan pigmentos naturales, refiere Erilov.

“Hay pinturas que se mezclan con tierra, por ello una parte de Guatemala está impregnada en estas paredes”, agrega Berestova.

En las 20 manzanas del terreno —adonde se llega por la antigua carretera a Amatitlán— funciona una granja, donde se crían conejos y peces y se cultivan hortalizas, productos que son enviados al hogar Rafael Ayau, donde también hay una pequeña capilla ortodoxa. Actualmente se construye un orfanato junto al monasterio.

Esta iglesia representa una típica escena de espiritualidad ortodoxa rusa trasladada a un místico lugar guatemalteco.

Más de mil años de devoción

El cristianismo penetró en Rusia, según el relato de Nestorio, desde el siglo I, y San Andrés fue el primer evangelizador en ese país, quien recorrió la región del norte del mar Negro y llegó hasta el río Dniéper, donde se localiza la ciudad Kiev, actual capital de Ucrania.

En el siglo IV existían varias diócesis en la Rusia meridional. La expansión definitiva del cristianismo por todo el Imperio tuvo lugar en el siglo IX, cuando los pueblos bajo el mandato de Kiev establecieron relaciones con las autoridades de Constantinopla.

Fue en 988 cuando el príncipe Vladimir, al contraer matrimonio con la hermana del emperador Basilio II, se bautizó y adoptó oficialmente la religión del Imperio Bizantino como estatal para el reino de Rus. Por ello, en 1988, la Iglesia Ortodoxa Rusa celebró su milenario.

Esta Iglesia está integrada en la comunión ortodoxa, la mayor por número de fieles (135 millones en Rusia, la ex Unión Soviética y la diáspora rusa y ucraniana). Su cabeza es el patriarca de Moscú, que a su vez está en comunión con otros 14 patriarcas y primados.

El 5 de diciembre último falleció el patriarca Alexis II, que lideró esa iglesia desde 1990. El Santo Sínodo eligió al metropolita Kiril para dirigir esa institución religiosa hasta la elección del nuevo máximo jerarca, que deberá efectuarse antes de junio próximo.

30 diciembre 2008

Sospechas de colaboración con el KGB ensombrecen legado de Alexis II

MOSCÚ (AFP) — En medio de las loas al difunto patriarca de Moscú y de todas las Rusias Alexis II, fallecido el viernes a los 79 años, persisten las sospechas de que el jefe de la principal Iglesia ortodoxa espió durante la época soviética para el KGB.







Expertos del KGB y de sus vínculos con la Iglesia ortodoxa durante la era soviética dijeron que la jerarquía eclesiástica estaba llena de informadores, entre ellos Alexis, supuestamente enrolado en 1958 y al que se le habría dado el apodo "Drozdov".

El indicio más creíble de que pudo haber colaborado con el KGB es un documento descubierto en Estonia en los años 1990, publicado por el historiador Indrek Jurjo, director de publicaciones de los Archivos Nacionales de Estonia.

"Había una descripción de la captación del agente Drozdov. Su verdadero nombre no aparecía pero todo encajaba con la biografía del Patriarca Alexis II, hasta el año de nacimiento" dijo Jurjo por teléfono desde Estonia.

Alexis tuvo una carrera exitosa gracias a su voluntad de cooperación con las autoridades soviéticas, que entre otras cosas le permitieron a cambio visitar "países capitalistas" con delegaciones eclesiásticas, sostiene Jurjo.

"El KGB no lo presionó mucho. No tenían material comprometedor. Simplemente le ofrecieron la posibilidad de hacer carrera. Si él los hubiera desairado, probablemente habría seguido siendo un simple sacerdote", dijo Jurjo a la AFP.

Prácticamente todos los obispos ordenados bajo la Unión Soviética trabajaban para el KGB, asegura el padre Gleb Yakunin, un cura entonces disidente y activista de los derechos humanos que estudió en los años 1990 los archivos de los servicios secretos sobre los mandatarios religiosos.

"Eran todos informadores", dijo Yakunin a la AFP. "Pero Alexis descolló de manera especial. Fue muy activo en esa función", afirma. Ahora, muchos de esos obispos se disponen a elegir al sucesor de Alexis, que pasó de ser un seminarista en Estonia a convertirse en el líder espiritual de millones de ortodoxos rusos.

Alexis nunca admitió abiertamente ser un informante, y la Iglesia ortodoxa negó incluso las informaciones que apuntaban a una amplia infiltración del KGB, pese a las numerosas revelaciones destapadas en la prensa rusa en los 90.

Sin embargo, en una entrevista publicada en el diario Izvestia en 1991, en pleno derrumbe de la Unión Soviética, el patriarca pidió "perdón" por los actos de los líderes de la Iglesia ortodoxa.

Al explicar que, en tanto que obispo de Estonia durante tres décadas había impedido a las autoridades cerrar una sola iglesia, Alexis dijo: "Para defender una cosa, era necesario ceder en otra".

Según Oleg Kalugin, un ex general del KGB que ahora vive en Estados Unidos y ha escrito varios libros sobre la agencia, Alexis se creía en el deber de colaborar para salvar a la Iglesia. Hablando a la AFP por teléfono, Kalugin dijo haber preguntado a Alexis en 1991 por qué trabajó para los servicios secretos.

La respuesta de Alexis, según Kalugin, fue: "¿Qué otra cosa se supone que teníamos que hacer? O emigrar, o ser ejecutados, o ir a un campo de concentración, o cooperar. Yo colaboré para salvar a la Iglesia y a mí mismo".

Kalugin dijo que el KGB establa "completamente" infiltrado en la cúpula religiosa, y que los sacerdotes ayudaban a detectar a posibles disidentes. "Si un fiel se mostraba desleal al régimen soviético, y el sacerdote se enteraba, su deber era indicarlo", dijo Kalugin.


No hay que extrañarse de esta colaboración con el KGB. Benedicto XVI destituyó al Arzobispo de Varsovia a las 48 horas después de ser nombrado para ese cargo, al comprobarse que había colaborado con el KGB para poder salir al extranjero a estudiar teología .


Фрагменты телевизионного репортажа о позоронах Патриарха Всея Руси Алексия II 01. Funerales por el Patriarca Alexis II

Фрагменты телевизионного репортажа о позоронах Патриарха Всея Руси Алексия II 02. Funerales por el Patriarca Alexis II

Фрагменты телевизионного репортажа о позоронах Патриарха Всея Руси Алексия II 03. Funerales por el Patriarca Alexis II

Фрагменты телевизионного репортажа о позоронах Патриарха Всея Руси Алексия II 04. Funerales por el Patriarca Alexis II