06 octubre 2013




(Se rezan con atención y devoción los siguientes cinco pasos)


1.- ACTO DE PRESENCIA DE DIOS

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, os adoro profundamente y os ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación de los ultrajes con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón y del Inmaculado Corazón de María, os pido la conversión de los pobres pecadores.
«Dios mío, yo creo, adoro, espero y Os amo. Os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no Os aman.» (Tres veces)


2.- ORACIÓN DE CADA DÍA

DÍA PRIMERO:  Una Señora más brillante que el Sol
Oh, Gloriosa Señora de Fátima, blanca hermosura más brillante que el sol, icono y mediación de la luz que es Dios, concédenos como a los tres pastorcillos el don de vivir amparados bajo tu protección, aprender a contemplar la belleza de la gracia de Dios en Ti y permanecer también nosotros, ahora y siempre, en gracia de Dios.Amén.

DÍA SEGUNDO: Fátima y nuestra libertad
Oh Llena de gracia, Santísima Virgen de Fátima, te pedimos que nos ayudes a cooperar con el plan divino de la salvación, haciéndonos partícipes de aquella gracia de Dios, que en Cova de Iría comunicaste a los santos pastores bajo la forma de una intensísima y divina luz. Ayudados por esa gracia prometemos luchar por cumplir la voluntad de Dios en nuestras vidas, y esforzarnos por cumplir libremente lo que tú pediste de nosotros en Fátima. Amén.

DÍA TERCERO: Penitencia y reparación
Oh Misericordiosa Señora de Fátima, que maternalmente nos avisas del peligro del infierno y nos muestras el camino para el cielo, danos la gracia de un sincero dolor de los pecados y ayúdanos a ofrecerte una generosa penitencia en reparación de las ofensas cometidas contra tu Hijo Jesús y tu Inmaculado Corazón, y por la conversión de los pecadores. Amén.

DÍA CUARTO: La devoción al Inmaculado Corazón de María
¡Oh Purísima Virgen de Fátima!, que escogiste a Sor Lucía para mostrar el fuego de amor, el dolor maternal y la infinita ternura de tu dulce Corazón y así enseñarnos que la devoción a ese Inmaculado Corazón es un medio con el cual Dios quiere facilitar la salvación de todos los hombres, te pedimos que ayudados por la  blanca luz de la gracia alcancemos un conocimiento tan profundo y un amor tan grande a tu Inmaculado Corazón que se convierta en nuestro refugio y en el camino que nos conduzca a Dios. Amén.

DÍA QUINTO: María, consuelo de los mártires y los perseguidos por la fe
Oh Madre de Dios de Fátima, consuelo de los mártires y los perseguidos por la fe, sé para tu Iglesia y para todo el mundo mediadora del Amor misericordioso de Dios que se derrama continuamente sobre sus hijos, especialmente los más necesitados, como manifestación de su corazón paternal, y ayúdanos a continuar participando con fortaleza y amor en la perenne batalla entre el bien y el mal y a ofrecer nuestros dolores por la paz de la Iglesia y la salvación del mundo. Amén.

DÍA SEXTO: En ti la unidad
Santísima Señora Madre de Dios y Siempre Virgen María de Fátima, Blanca Esperanza de paz y de unidad, concédenos la paz de las familias y las naciones y la unidad de todos los cristianos en una sola Iglesia, del mismo modo que ya han sido todos acogidos en tu maternal Corazón. Amén.

DÍA SÉPTIMO: Rezad el Rosario
Nuestra Señora del Rosario de Fátima, Madre de Jesús, que hiciste comprender a los tres pastorcitos las gracias contenidas en la recitación del Rosario, inspira en nuestros corazones una sincera devoción a esta oración para que meditando los misterios de la infancia, vida, muerte y resurrección de tu hijo Jesucristo, imitemos los ejemplos que nos enseñan, seamos conducidos en esta vida por caminos de contemplación y alcancemos el premio que prometen en la eterna. Amén.

DÍA OCTAVO: La devoción  de los cinco primeros Sábados
Oh Santa Madre de Fátima, Blanca Hermosura de Dios, cuyo corazón es herido por nuestros pecados, ayúdanos a vivir y difundir la devoción de los cinco primeros Sábados según nos pediste en Fátima y Pontevedra y así reparar tanto daño, alegrar tu corazón ofreciéndote muchos actos de amor dirigidos a Ti, a tu Hijo Jesús y a la Santísima Trinidad y vencer el mal con la abundancia del bien. Amén.

DÍA NOVENO: La Consagración de Rusia, “casa de María”

Oh Madre de Dios de Fátima, Protectora de tu amada Rusia y de todos aquellos Pueblos que te han sido especialmente consagrados, tiende sobre nosotros tu manto protector y concédenos la alegría y la paz en este mundo y en el otro la salvación. Amén.

3.- SE MEDITA UNOS INSTANTES Y SE PIDE LA GRACIA QUE SE DESEA CONSEGUIR




4.- LAS TRES JACULATORIAS 
(2 oraciones enseñadas por la Virgen en Fátima y la consagración diaria compuesta por Sor Lucía)

"¡Oh Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores y en reparación por los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María!"
¡Oh Jesús mío! Perdona nuestros pecados; líbranos del fuego del infierno; lleva al cielo todas las almas, especialmente las más necesitadas de tu misericordia.
¡Oh Corazón de María! A Ti consagro mi corazón y mi vida. Guárdame en el tiempo y guía mis pasos a la eternidad feliz.


5.- ORACIÓN FINAL

Oh Madre de Dios de Fátima, que con tu maternal mensaje nos invitas a participar libremente en la salvación de los hombres mediante el rezo del Santo Rosario, el ofrecimiento de obras de penitencia y la consagración de nuestras vidas a tu Inmaculado Corazón, comunícanos como a los pastorcillos la gracia que es el mismo Dios, y haz que iluminados por el esplendor de esa divina gracia colaboremos en la conversión de los pueblos a la fe, busquemos la Unidad de todos ellos en una sola Iglesia y esperemos el triunfo de tu Inmaculado Corazón. Te lo pedimos acudiendo por tu intercesión a la de Nuestro Señor Jesucristo, Único Mediador, que con el Padre y el Espíritu Santo son un solo Señor, un solo Dios, y una Sola y Beatísima Trinidad. Amén.